"El Racing puede ser más y mejor que el Deportivo"

Entrevista Dimitri Piterman

"El Racing puede ser más y mejor que el Deportivo"

"El Racing puede ser más y mejor que el Deportivo"

jordi alemany

El empresario Dimitri Piterman puede convertirse pronto en el mayor accionista del Racing de Santander si fructifican las conversaciones con Santiago Díaz, el actual dueño del club. Piterman lo es del Palamós, de Segunda B.

¿Qué le lleva a iniciar esta otra aventura?

Pues demostrar a la gente y a mí mismo que mis ideas sobre el fútbol son válidas para un club de la historia y solera del Racing de Santander. En Palamós funcionan, y funcionarán también en Primera. Supe del interés de la propiedad racinguista en mantener conversaciones sobre el futuro del club y me puse en contacto con ella. Durante estos días es posible que celebremos una reunión casi definitiva. Los actuales propietarios no ven mal vender y dejar de ser los accionistas mayoritarios y en eso estamos.

Que usted resucitó a un muerto como era el Palamós no admite discusión. Pero Santander le pilla lejos, ¿eh?

En una hora está usted en cualquier punto de España. No hay problema alguno. Si le veo viabilidad al proyecto, me meto sin dudarlo. Viabilidad significa seriedad, la absoluta certeza de que vamos a hacer las cosas bien. Desde el primer equipo a los alevines; desde lo económico a lo social. Esto no es una broma; es mi credibilidad personal y es el Racing, el primer equipo que vi jugar cuando llegué a España.

¡No me diga!

Es una bonita casualidad. Mi hijo nació en Santander, cuando en 1991 nos instalamos allí un tiempo. Yo me entrenaba como saltador en La Albericia y mi esposa asistió durante unos meses a la Universidad Menéndez Pelayo. Fue después cuando nos trasladamos a Cataluña. Durante un tiempo fui mecenas del Tossa de Mar, un modesto equipo de la Costa Brava que jugó aquella temporada el playoff de ascenso. Más tarde me instalé en Palamós, el club entró en una grave crisis y lo compré.

En su día, usted también quiso entrar en el Espanyol.

Y me fue imposible. No se sabe quién manda ahí. El mayor accionista, el señor Lara, no ejerce como tal. También está Sánchez Llibre, que es un presidente peculiar, pues no tiene el control de la Sociedad Anónima, y el resto de las acciones está repartido entre cientos de personas. Y la clave está en eso: el Racing, el Espanyol, la mayoría de clubes son sociedades anónimas que pierden dinero un año sí y al otro, más. Así no se puede seguir. Con deudas exageradas, con presupuestos que se sabe en cuanto se conforman que no se podrán cumplir. No basta con cantar todos la misma canción, que el fútbol debe profesionalizarse. No basta con eso: ¡debe profesionalizarse bien! Respecto al Espanyol sigo sin comprender cómo el club y el Ayuntamiento de Barcelona no han llegado a un acuerdo para la explotación de todo el anillo olímpico de Montjuïc, tan infrautilizado. Una SAD debe tener ganancias, pero decir esto en el fútbol actual es una broma.

Como exposición no hay duda de que resulta impecable.

El presidente Florentino Pérez está marcando un estilo, pese a que jamás compartiré eso de fichar gente por 10.000 y 13.000 millones de pesetas como ha hecho él. Mi idea pasa por una estructura de club muy concreta, que empieza en el fútbol base y acaba en el primer equipo. Se trata de tener ideas y llevarlas a la práctica, de manera que el club involucre a la sociedad que le rodea y al revés. Ganando dinero, que es lo que una sociedad anónima debe ofrecer a los accionistas que invierten su dinero en ella, hablemos de un club de fútbol o de una empresa petrolera. Lo que se haga después con ese beneficio es la diferencia entre una actividad y otra. Mire, yo tengo clarísimo que el Racing puede ser más y mejor que el Depor.

Lendoiro rugirá.

Sería precioso batirme con él noblemente, deportivamente... Me considero preparado para dar batalla. Y ganarla.