JUEGOS OLÍMPICOS | NATACIÓN

McKeon supera a Thorpe

La australiana sumó dos medallas más a su colección, acaba como la reina de Tokio con siete y su cuenta asciende a 11 (cinco oros, dos platas y cuatro bronces).

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Emma McKeon.
Maddie Meyer

Su padre nadó cinco finales olímpicas, su madre llegó a competir en los Juegos de la Commonwelth, su tío fue medallista en Los Ángeles 1984 y su hermano nadó la final de los 400 libre en Río 2016. No era de extrañar que Emma McKeon, de Wollongong, una localidad costera de 250.000 habitantes al sur de Australia, le diera por la natación desde que era un bebé. Sus padres, además, dirigían una escuela de natación. Siempre creció entre cloro.

En la última jornada de finales, puso el colofón a su campeonato y se convirtió en la reina de Tokio con siete medallas. Sumó dos oros a su actuación. Primero, en los 50 libre, donde logró el récord olímpico con 23.81. No hay nadie más rápida que la australiana, que corrigió su salida con un ritmo de nada superior al de sus rivales. La victoria no tuvo discusión. La plata se la colgó la sueca Sarah Sjöestrom (24.07) y el bronce la danesa Pernille Blume (24.21). Un podio ‘veterano’ para una velocidad en la que solo la china Quingfeng Wu bajó de 25 años.

Con poco tiempo para respirar, la australiana ayudó a que Australia se colgase el oro en los 4x100 estilos en una emocionante final. La pugna con Estados Unidos duró hasta la última brazada. McKeon nadó la mariposa y le dio el testigo a la abanderada Cate Campbell (52.11), que superó en el estilo libre a Abbey Weitzeil (52.49). Australia ganó con récord de Ocenia y olímpico (3:51.60), por delante de Estados Unidos (3:51.73) y de Canadá (3:52.60).

Emma McKeon.

De la transformación en el gimnasio a París 2024

Genética, cultura deportiva y fuerza mental son las virtudes que han llevado a la velocista australiana a superar a Leslie Jones e Ian Thorpe como máxima medallista olímpica, nombrada reina de Tokio. En Río ganó cuatro. Acumula 11 (cinco oros, dos platas y cuatro bronces) y se sitúa a solamente una de Jenny Thompson, la estadounidense y mujer más laureada. En París 2024, Juegos a los que llegará con 30 años, competirá con Katie Ledecky por ese trono de nadadora con más medallas de siempre. El tiempo juega en su contra, pero la motivación lo es todo.

La transformación de McKeon, que le ha hecho ganar el 50 y 100 libre, sus primeros oros individuales, se basa en los cambios de entrenamiento. De la mano de Michael Bohl, en Queensland, aumentó el trabajo de gimnasio desde enero para adquirir más potencia. Incluso el técnico priorizó eso a nadar, pues su cuerpo, de apenas 67 kilogramos, se había estancado en el agua. Bohl sabía que McKeon, a sus 27 años, podía dar un salto.