JUEGOS OLÍMPICOS | VÓLEY PLAYA

La química entre Lili y Elsa

La pareja cumple en Tokio sus terceros Juegos Olímpicos seguidos. Debutan el domingo ante las neerlandesas en el horno de Shiokaze Park.

Tokio
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La química entre Lili y Elsa
Twitter: @VP_Lili_Elsa

Media vida juntas y unas trotamundos de la arena de playa. Liliana Fernández-Steiner y Elsa Baquerizo se ganarán en Tokio 2021 el nivel de ‘expertas olímpicas’. Estuvieron en vóley playa en Londres 2012 y Río 2016 (en ambos fueron novenas). “Es un privilegio estar en unos terceros Juegos. El año, obviamente, ha sido raro. Así que no fijamos objetivos, vamos paso a paso”, relata Lili. Debutan este domingo, a las 14:00 en España (21:00 en Tokio).

Un factor determinante será la adaptación a las sofocantes condiciones de Shiokaze Park, con más de 30 grados y un 80% de humedad. “Hemos probado la cancha. Desde las 9:00 a las 17:00 el calor es bastante duro, ya no es sólo eso, la humedad machaca. Es verdad que estamos acostumbradas a competir en muchos sitios… pero concretamente estas condiciones son en las que menos competimos”, explica la pareja.

El dúo se creó en 2006, hace 15 años, y ha abierto una puerta tras otra al vóley playa. Primeras y únicas mujeres olímpicas en la disciplina, tres podios europeos y una buena relación que sigue firme pese al paso del tiempo. “Cuando jugamos juntas, la química de la amistad que tenemos se nota en el campo. Es un punto a favor de nosotras”, revelan. Fernández-Steiner va más allá en los elogios: “Elsa es un amor de persona, pura alegría y energía. Te podría decir sólo cosas buenas”.

Sólo un año y medio estuvieron separadas Lili y Elsa, y fue cuando Fernández-Steiner decidió ser madre tras los Juegos de Río. “Mi compromiso con Elsa siempre fue volver. Nunca retirarme, quería compaginar mi carrera deportiva con la maternidad. A mi marido le pareció bien, a Elsa le pareció bien”, reflexiona Lili, que considera que la pareja se encuentra en un “buen momento”: “No sé si tenemos más o menos nivel, pero físicamente estamos muy bien y la experiencia juega a nuestro favor”.

Adaptaciones durante los partidos

Como pareja de juego, se reparten tareas en el campo. Lili juega en el lado derecho del campo (por dos) y Elsa lo hace en el izquierdo (por cuatro). Fernández-Steiner detalla el papel de cada una: “Mi rol es más bloqueadora y Elsa más defensora. Pero también si el partido no va o vemos que hay cambiar lo hacemos. Al final son adaptaciones”. Y ahí, ese conocimiento profundo entra en juego con la supervisión del entrenador Sebastian Menegozzo.

En estos Juegos de Tokio, la fase de grupos que la ha tocado es dura. Abren contra las neerlandesas Keizer y Mepelink. “Llevan varios años jugando juntas. Nos conocemos muy bien durante al menos temporadas. Será un duelo igualado”. El 27 de julio se la ven con las estadounidenses April y Alix. “Son las cabezas de serie, Alix Klineman mide más de 1,90 y me tocará bloquearla, yo que mido sobre 1,70. Pero le hemos ganado ya, así que podemos jugarle de tú a tú”. El día 30 se las verán con las chinas Xue y Wang.

"Cada partido será una final"

Por lo anómalo del año y la dureza de las rivales, son cautas. “Cada partido será una final, porque en los Juegos los choques son muy tensos y se determinan por la estrategia y según te levantes ese día. También puedes jugar genial y al día siguiente dar positivo por COVID. Lo que es seguro es que estamos entre las 24 mejores parejas del mundo y eso ya es un éxito del vóley playa español”.

Para Lili y Elsa el vóley playa es un modo de vida, que les ha hecho una especie de nómadas del deporte. “Es un gran regalo. Cuando eres más joven, nada te ata. El hecho de viajar y conocer mundo es una maravilla. Tratar con todo tipo de personas, ver diferentes costumbres… No sólo le hablo de que hayamos crecido como deportistas, sino como personas”, explica Lili. “Nuestros lugares favorito, los Alpes Suizos, Tailandia, Nueva Zelanda…”. Su tren nunca para. Y ahora pasa por Tokio. Un examen para la química de Lili y Elsa.