El lado más solidario de Vicario, portero del Tottenham que acogió a una familia ucraniana: “Nos llevó un segundo decidirnos”
Hannah y su hijo huyeron de la ciudad ucraniana de Dnipro tras la invasión rusa rumbo a Italia.

El Atlético de Madrid tendrá que vencer al Tottenham si quiere conseguir un billete para los cuartos de final. El equipo londinense llega en una dinámica muy mejorable, rozando el descenso en la Premier y lejos del nivel esperado. No obstante, en Europa parece otro equipo y terminó cuarto en la fase liga. Así, uno de los protagonistas que pueden amargar la noche al Atlético es Guglielmo Vicario, el portero italiano apodado como ‘Venom’ que, sin embargo, hace de héroe fuera del campo.

De Dnipro a Údine
Todo comenzó en 2022, cuando Rusia lanzó una ofensiva militar contra Ucrania para invadir parte de la nación del este. Esa guerra desigual provocó el exilio de miles de familias ucranianas, como es el caso de Hannah y su hijo Milan, que huyeron de la ciudad de Dnipro rumbo a Italia.
Fue entonces cuando el portero del Tottenham, que militaba en el Empoli, conoció su historia. Una empresa italiana con oficina en Ucrania se había hecho cargo de las familias ucranianas y buscaban destinos para acogerlas. “Mis padres me preguntaron qué pensaba y nos llevó un segundo decidirnos. Les dije que sería una gran cosa poder echarles una mano a las personas que están viviendo este drama”, comentó Vicario a La Gazzetta dello Sport.
“Pasarán a formar parte de la familia”
Y así hizo. Hannah y Milan, que tenían 34 y 11 años cuando llegaron a Údine, se instalaron en la casa de los padres del portero de manera indefinida. “El niño es muy apasionado por el fútbol y cuando supo que soy jugador se emocionó mucho, pero es una situación que a mí también me conmovió profundamente”, relató Vicario a la prensa. Además, unas semanas después de llegar al país, Milan salió al campo junto a Vicario en un partido de Serie A.
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Asimismo, Guglielmo no sólo quiso ayudar dándoles un lugar para vivir, sino que estuvo pendiente de que la familia se integrara bien en la ciudad: “Milan está bien, empezando la escuela y para mí era algo muy importante que pudiera interactuar con nuestra cultura. También intentaré poner a su disposición un profesor de italiano para que aprendan el idioma, porque creo que vivirán con nosotros durante bastante tiempo. Pasarán a formar parte de la familia y esto es algo que me hace muy feliz”, dijo hace cuatro años. Casi un lustro después, la familia ucraniana sigue en Italia, más integrada e igualmente agradecida a Vicario y sus padres.
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