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FÚTBOL

¿Qué fue de Baptistao? Saudade en el kilómetro 0 de la pandemia

El ex delantero de Rayo Vallecano, Atlético de Madrid, Betis, Villarreal y Espanyol jugó en Wuhan antes y durante la COVID, y tras media vida fuera ha vuelto a Brasil.

Actualizado a
11/03/18 PARTIDO PRIMERA DIVISION 
 ESPANYOL  -  REAL SOCIEDAD
 Leo Baptistao GOL 1-1
 ALEGRIA
GORKA LEIZADIARIO AS

Ha pasado media vida, literalmente, lejos de Brasil. Y un tercio de su existencia, concretamente en España. Así se puede dividir la trayectoria, vital y futbolística de Leo Baptistao (Santos, Brasil, 26-08-1992), cuya presencia en LaLiga de la pasada década dejó huella. Por los partidos que jugó, los goles que marcó y asistencias que repartió, y por la cantidad de equipos de primer nivel en los que militó.

Necesitó tomar carrerilla Baptistao hasta alcanzar la elite. Para ello, aterrizó con solo 16 años en los juveniles del Rayo Vallecano –a través de un contacto de su padre– procedente de la Portuguesa Santista, el segundo club históricamente de su ciudad, donde había militado tras jugar a fútbol sala en el Santos, junto a su buen amigo Neymar Júnior, con el que volvería a coincidir, años más tarde, en Barcelona. Pero antes tendría que acabar de formarse, y superar una rotura de clavícula e incluso una hepatitis que retrasó su maduración y le llevó cedido al San Fernando de Henares.

La alternativa en Primera le llegaría el 25 de agosto de 2012, de la mano de Paco Jémez y en un Benito Villamarín que más tarde sería su casa. Si el Rayo se impuso por 1-2 fue gracias a que entregó a Piti el 0-1 y que él mismo anotó el gol de la victoria. Su prometedora campaña le llevó con solo 20 años ni más ni menos que al Atlético de Madrid de Simeone, en el verano de 2013, mediante una operación histórica para su club de origen –concitada por su director deportiva, Felipe Miñambres, que le considera su “hijo futbolístico”– por sus siete millones de traspaso.

Baptistao, en el Atlético-Rayo de la temporada 2013-14.
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Baptistao, en el Atlético-Rayo de la temporada 2013-14.JESUS AGUILERADIARIO AS

Campeón de Liga simbólico

Pero no cuajó de entrada en un Atleti de rendimiento superlativo, a pesar de que por haber estado en aquella plantilla suyo es también el título de LaLiga 2013-14, así que desde el Vicente Calderón le buscaron acomodo en forma de cesión. Y ahí apareció el Betis, donde no pudo evitar el descenso. Fue el primero de sus tres préstamos consecutivos, que le llevaron también de vuelta al Rayo y finalmente al Villarreal, antes de que el Atlético tomara la determinación de venderlo.

Apareció entonces el Espanyol, que construía el primer proyecto con Chen Yansheng como propietario y presidente, y con Quique Sánchez Flores en el banquillo, por lo que no le dolieron prendas en destinar siete millones a su adquisición (que abonaron en dos tandas de 3’5 millones, la segunda en junio de 2017).

Encontró Baptistao su hábitat, en una plantilla donde pronto se convirtió en titular habitual, y en la que se complementó de maravilla, primero con Gerard Moreno, y en su última temporada con Borja Iglesias y el veterano Sergio García. 18 goles y 12 asistencias consiguió en 86 partidos como perico. En uno de los últimos, el 4 de enero de 2019 frente al Leganés, rompió humanamente a llorar en el banquillo tras haber fallado varias ocasiones.

Baptistao, perseguido por varios jugadores del Athletic Club.
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Baptistao, perseguido por varios jugadores del Athletic Club.Gorka LeizaDIARIO AS

178 partidos en la elite a los 26 años

Llevaba 178 encuentros en LaLiga, con 34 goles y 23 asistencias –y solo 26 años, a pesar de su extenso bagaje–, cuando una exótica oferta tocó el timbre de su casa en Barcelona, en enero de 2019. La misma que sedujo a un Espanyol que recuperaría así buena parte de la inversión por un delantero que tenía bastante amortizado. 5’8 millones abonó el Wuhan Zall el 31 de enero de 2019, sobre la bocina del mercado de invierno.

Aunque acabó sexto en la clasificación, todo marchaba de fábula para Baptistao al término de su primera Superliga china, el 1 de diciembre de 2019, con una hoja de servicios de siete goles y dos asistencias en 27 partidos. Se marchaba el jugador para Brasil, donde el 14 de diciembre contraería matrimonio… Y en esas fechas surgió la pandemia. Justamente en Wuhan, kilómetro cero de la COVID-19. Por suerte, él se encontraba en otro continente cuando el patógeno saltó a los seres humanos. Pero tardaría meses en volver.

No se pudo incorporar Baptistao al equipo en enero, cuando estaba previsto, pero sí a finales de febrero en la concentración que realizaron en Andalucía –cuando la pandemia sonaba en España a historia de ciencia ficción–, y finalmente pudo viajar a Asia el 13 de marzo. Curiosamente, cuando el Gobierno español decretaba el estricto confinamiento domiciliario, en China comenzaban a reabrirse algunas restricciones, lo que les permitió acceder al país. Pero tampoco sería tan sencillo.

Baptistao, a su llegada a Wuhan el 18 de abril de 2020.
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Baptistao, a su llegada a Wuhan el 18 de abril de 2020.WUHAN FALL

Una odisea para retornar a China

Tuvo que guardar una cuarentena de tres semanas en la ciudad de Shenzhen, tras lo cual toda la plantilla pasó a entrenarse unos días en Foshán, y no les concedieron permiso hasta el 18 de abril para tomar un tren bala, bajo milimétricas medidas de seguridad, con el que viajaron hasta Wuhan. Para inri, a punto estuvo su equipo de descender a segunda división a finales de ese funesto 2020, en el que se salvó en el último instante, a través de una promoción.

No sería la pandemia, sino la crisis de los principales clubes chinos, lo que terminaría su etapa en un Wuhan Zall que, por penurias económicas, le dejó salir –a él y a otros conocidos de LaLiga como Daniel Carriço (ahora en el Almería) o Stéphane Mbia (que jugó la primera vuelta de este curso en el Fuenlabrada)– a coste cero.

El “sueño” del Santos

“Tenía otras propuestas de Europa”, desveló Baptistao el pasado 21 de agosto, en su presentación como jugador del Santos, el mítico equipo de Pelé, uno de los históricos del fútbol mundial y, quizá aún más importante, el equipo de su lugar en el mundo. “Estuve mucho tiempo fuera de casa, así que es un sueño poder volver a Brasil, a mi ciudad natal y a uno de los clubes más grandes del mundo”, expresaba el atacante, harto de la saudade.

Paradójicamente, le está costando readaptarse a su hogar al atacante, quien lleva cuatro apariciones en la primera fase del Campeonato Paulista, que se inició en enero, y 12 partidos en total con el Santos, sin haber podido estrenar aún su casillero goleador. Pero, aunque ha vivido tantas experiencias y pasado por tantos equipos de referencia, todavía no ha cumplido los 30 años, por lo que le queda fútbol para rato.

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