ESPANYOL

"Se acabará el mundo y el Tamudazo seguirá ahí"

Celebra sus derbis Ángel Martínez, exjugador de un Espanyol al que analiza así: "Debemos romper la fobia a que vaya bien, si no sufrimos parece que falta algo".

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Ángel Martínez, ex jugador del Espanyol.
Perico Que Vola

Solo disputó tres derbis, pero no perdió ninguno. Además, uno fue el 'Delapeñazo' y otro, el 'Tamudazo'. Historia viva del Espanyol, Ángel Martínez se pasó por el Eixample Teatre como invitado del espacio 'Perico Que Vola', conducido por Álex Pérez y David Recasens. El gerundense, que colgó las botas el pasado verano en el Sabadell tras un calvario con su rodilla, entró al trapo con humor, cintura y amabilidad.

"Teníamos un equipazo, con Tamudo, De la Peña, Riera…", desgranó Ángel, sobre su experiencia en aquella plantilla de mediados de los 2000. "Los derbis se nos daban muy bien, recuerdo cuando Rijkaard rompió un banquillo en Montjuïc. Y el Tamudazo, se acabará el mundo y ahí continuará", sentencia, desvelando que Samuel Etoo se desató en el túnel de vestuarios cuando alguien del staff perico advirtió a la plantilla de que aquel empate suponía, por la victoria del Real Madrid en Zaragoza, que el Barcelona iba a perder LaLiga.

Una felicidad que no oculta, y eso que, dos años después, en el 1-2 protagonizado por Iván de la Peña, Seydou Keita le ocasionó una lesión que le impidió volver a jugar jamás con el Espanyol. "Caería una y mil veces en aquella batalla en el Camp Nou, sabiendo que aquello cambió mi carrera pero que también puso un granito de arena para que nos salváramos", asegura. "Valverde para mí fue como mi padre. Me hizo debutar", evoca Ángel, quien admite que "se me hacía extraño cuando se fue al Barcelona porque me caía bien el entrenador del Barça".

Pero no todo fueron días memorables para el mediocampista en el Espanyol, quien a pesar de haberse curtido en la cantera salió por la puerta de atrás del club en verano de 2009. "A mí me fastidió. Me metieron en una habitación y me hicieron la triquiñuela, con un señor que ahora ha salido de Can Barça (sin nombrarlo, se refiere al entonces secretario técnico perico, Ramon Planes). Me dijeron que necesitaba experiencia, que volvería al año siguiente, pero una vez que salí estaba la puerta cerrada y precintada", narra.

Sobre la actual situación del equipo, expone Ángel que "hay dudas, pero estamos en una situación privilegiada", a lo que añade: "Debemos romper esa fobia que tenemos cuando las cosas van bien. Si no sufrimos parece que falte algo. Hay que englobar a la gente en un objetivo ambicioso, ojalá estemos arriba, luchando por Europa. Lo que pido es ambición", culmina.

Ángel Martínez, en 'Perico Que Vola'.

También defiende el exjugador la tarea de Francisco Joaquín Pérez Rufete. "Está de moda meterle caña, pero a mí me ha tratado muy bien y su situación es complicada como la de cualquier director deportivo", asegura quien fuera su compañero sobre el terreno de juego y que ahora, a sus 36 años y con "una rodilla de titanio", reparte su tiempo entre recuperarse, prepararse como 'coach' y postularse. "Me gustaría poder hacer algo con el Espanyol, con la base e ir creciendo", desea en voz alta.