ATLÉTICO DE MADRID

Cunha se gana al Metropolitano

El delantero brasileño volvió a dar energía y mordiente al equipo rojiblanco con su entrada. Marcó el primer tanto y participó en el tercero. Ya suma cinco goles y se postula al once.

0
Matheus Cunha celebra el tercer gol del Atlético.
CHEMA DIAZ DIARIO AS

Matheus Cunha se ha metido a la afición del Atlético en el bolsillo. Un jugador que, más allá del acierto de cara a puerta, desde el primer día ha aportado una energía, intensidad, velocidad y chispa de la que tanto está adoleciendo el equipo y siempre tiene un buen gesto para su nuevo público.

El brasileño, que a sus 22 años está teniendo probablemente menos protagonismo del que se ha ganado en el campo, nunca ha puesto una mala cara y se ha ganado también el cariño del vestuario. Pero, es más, siempre ha querido dejar en redes sociales un mensaje de ánimo, una palabra de aliento o incluso de perdón cuando las cosas no le han salido bien al equipo pese a que es un recién llegado y no es ni mucho menos uno de los culpables de los pinchazos rojiblancos. También es un habitual en los micrófonos al acabar los duelos, demostrando personalidad pese a su juventud.

Y su forma de entrar a los partidos también conquista a Simeone. El Cholo sabe que sea el minuto que sea, Cunha va a salir a comerse el césped. Y si en el inicio de temporada sus entradas al terreno de juego coincidían casi siempre con mejorías en el resultado para el Atlético, ante el Valencia volvió a ser capital. Cunha entró en el minuto 57 con 0-2 en el marcador. Le acompañó su compatriota Felipe en un movimiento táctico difícil de digerir, ya que salían Lemar y João Félix. Sin embargo, Simeone tenía la idea clara. Cunha junto a Suárez para sumar efectivos en el área, Correa en segunda línea, Carrasco en la izquierda y una línea de tres centrales con Felipe cerrando junto a Giménez y Hermoso con libertad de movimientos subiendo el costado para doblar a Carrasco.

Y a la primera que tuvo, Cunha aprovechó un córner sacado por el belga para despertar la esperanza con un 1-2 que devolvía la vida a los rojiblancos. El Atlético no desfalleció pese a que iban pasando los minutos y el brasileño intercalaba sus movimientos con Correa por detrás de Suárez para confundir a los centrales del Valencia. Rozando el minuto 90, un centro de Carrasco con el exterior para Suárez acabó en un mal despeje de Jaume y el gol de Correa, otro jugador que siempre revoluciona desde el banquillo. Y justo después, Cunha recuperaba una pelota dividida, cedía atrás para Herrera, que encontraba por dentro a Correa y este al brasileño con un precioso taconazo. Cunha pareció querer definir directamente con un disparo, pero finalmente le salió una asistencia para que Hermoso dejase los tres puntos en el Wanda Metropolitano.

Y con el 3-2 en el marcador, Cunha puso su esfuerzo para que el Valencia no pudiese subir líneas fácilmente, presionando a los centrales y evitando que condujesen fácil hasta campo rival, una de las claves por las que los che habían volteado el 1-3 de la primera vuelta hasta empatar en el descuento. Cunha se marchó como uno de los héroes de la remontada y consiguió por segunda vez acabar con un gol y una asistencia saliendo desde el banquillo (también en Cádiz). En total, el brasileño acumula cinco goles, cuatro en Liga y uno en Copa y tres pases de gol. En ese rol de delantero suplente, ya ha superado la aportación del curso pasado de Diego Costa y Dembélé juntos (hizo dos goles el hispanobrasileño).

Fijo en su selección, Cunha sigue creciendo en el Atlético. Suma 623 minutos como rojiblanco desde su llegada del Hertha de Berlín y es el decimoctavo jugador en cuanto a participación en la plantilla. Pero está sabiendo aguardar sus momentos, aprovechando las bajas en ataque y está respondiendo con energía y siendo determinante en los metros finales. Con un nivel ascendente y con la clara idea de ir ganando minutos en la competencia con Suárez, Cunha volvió a ser una de las mejores noticias del Atlético.