REAL MADRID

Incertidumbre con Haaland

Llegan noticias confusas sobre el estado de salud de su agente, Mino Raiola, que fue ingresado en Italia, y crece el nerviosismo en el seno del Borussia.

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La situación en torno a Haaland se está llenando de incertidumbres. Por un lado, los problemas de salud de su representante, Mino Raiola, que ha vuelto a ser ingresado en el hospital de San Rafaelle sin que lleguen noticias certeras de la gravedad de su situación, aunque ayer mismo recibió el alta. Por otro, el nerviosismo que empieza a cundir en el propio seno del Borussia, cuyo CEO, Watzke, se despachó con una declaración poco decorosa sobre el ultimátum de la entidad a su jugador, que el propio Haaland había reconocido. “Eso es una gilipollez”, afirmó. Una escalada de tensiones en torno a la situación del noruego que desconcierta, incluso, a los equipos que intentan firmarle.

Fue el diario Bild el que desveló el nuevo ingreso de Raiola en el hospital de San Rafaelle de Milán. “Se trata de una afección pulmonar no vinculada al coronavirus”, relataba el medio. Ayer por la tarde, Mediaset Sport informaba de que Raiola tenía el alta después de haber pasado varias horas en la UCI. El representante de Haaland ya fue intervenido a primeros de enero en el mismo centro, aunque tampoco trascendió el motivo. “Una operación programada”, se limitó a informar su entorno, que ante este nuevo ingreso y sobre la posible gravedad de Raiola, ha vuelto a desmentir las informaciones: “Una fake de muy mal gusto”.

De cualquier manera, cada información relativa a los problemas de salud de Raiola cae como una bomba en el mercado. La agencia de representación del italiano no es nada común, pues su manera de trabajar es muy personalista y su equipo se reduce a un ramillete de no más de cuatro o cinco personas entre las que se encuentra una asesora de imagen, un economista y una abogada. No tiene una gran infraestructura detrás como Jonathan Barnett o Jorge Mendes, con oficinas en varias partes del mundo y un extenso organigrama. Un eventual suceso médico con Raiola podría afectar, indudablemente, al futuro más inmediato de Haaland. El agente tiene una gran influencia en las decisiones que toman sus primeros espadas.

Mientras las noticias sobre el estado de Raiola llegan confusas, en el Borussia crece la ilusión por conseguir que Haaland, con contrato hasta 2024, se quede una temporada más en Dortmund. “No hay ningún plazo límite estipulado para conseguirlo”, dijo Han Joaquim Watzke recientemente, como coletilla a su argumento de la “gilipollez”. Sin embargo, el propio Haaland había reconocido, una semana antes, haber recibido presiones: “El Borussia me está presionando para que tome una decisión sobre algunas cosas. Pero yo sólo quiero jugar al fútbol. Eso probablemente significa que tendré que poner las cosas en marcha pronto. Nunca he hablado antes para respetar al club. Las cosas van a suceder pronto. Lo ideal sería no tener que decidir ahora porque hay muchos partidos y me gustaría centrarme en eso, pero no puedo…”. Una revelación que entonces Watzke dio por buena: “Haaland es una persona espontánea, un muchacho joven. No hay problema con Erling. Pero también debe comprender nuestra situación. No podemos esperar hasta finales de mayo”.

El Borussia quiere que Haaland diga lo antes posible si sigue en el Borussia o se va, y en caso de querer irse, que diga dónde, pues habrá que negociar un precio. Hay un pacto verbal entre Raiola y el propio Borussia para facilitar su salida este verano por una cantidad que estará entre 75 y 100 millones. Pero la situación, al contrario de esclarecerse, se va llenando de incertidumbres.