BARCELONA

Xavi no encuentra la salida

El Barcelona sigue perdido en su laberinto a pesar del cambio de técnico. Los problemas que sufrió Koeman se eternizan en un equipo que ya está fuera de Champions y Copa, descolgado en LaLiga y que cayó en la Supercopa.

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El Barcelona de Xavi Hernández no arranca. Es más, el equipo, a pesar de las incorporaciones de jugadores que estaban lesionados, de la llegada de nuevos fichajes y del hecho de disfrutar de una tolerancia social que no tuvieron sus antecesores ha regresado a la casilla de salida.

Tras caer en San Mamés en un partido en el que el club blaugrana fue claramente superado por el Athletic Club por primera vez se vio a un Xavi superado por los acontecimientos.

Decepción. A su llegada, Xavi inyectó una ilusión en el equipo que se había perdido. Incluso en los partidos que no se sacaban adelante, el técnico tenía un discurso optimista de cara al futuro. Tras caer en San Mamés, el relato fue diferente. "Vienen días duros porque no nos están saliendo las cosas. Nos está saliendo todo cruz y nunca cara. No llegan los resultados, pero hay que seguir creyendo. Nos va a costar digerir este resultado. Son momentos muy complicados. Hay que recuperarse porque son dos golpes duros, pero todavía tenemos LaLiga y la Europa League. No podemos bajar los brazos. Es un día difícil de digerir para nosotros", declaró al final del encuentro. El técnico, estaba tocado.

De Messi a Dembélé. El inicio de temporada, con Koeman en el banquillo estuvo claramente marcado por la marcha de Messi. Cinco meses después, la situación se repite con Dembélé. El presidente aseguró a sus técnicos que ambos jugadores seguirían, pero el argentino está en el PSG y el francés ha entrado en un conflicto con el club que apunta a callejón sin salida. En los dos casos la negociación empezó con un intento de seducción y acabó (o lleva camino de acabar) con un divorcio doloroso.

Dembélé, junto a Xavi, en un entrenamiento del Barça.

Lesiones. Uno de los problemas más serios que mediatizaban el progreso del equipo eran las constantes lesiones y recaídas de los futbolistas. Una de las condiciones de Xavi cuando se hizo cargo del equipo fue la de renovar de arriba abajo los servicios médicos. Se depuraron fisioterapeutas, recuperadores, médicos y se recuperó al doctor Ricard Pruna. En muchos casos, se volvió a empezar de cero en la recuperación de jugadores, pero sea por el motivo que sea, el progreso en este campo se ha visto interrumpido con la nueva lesión de Ansu.

Partidos decisivos. Una de las carencias del Barça más alarmantes era su falta de competitividad en partidos determinantes. Sólo Koeman consiguió superar esta barrera al ganar la final de la Copa del Rey ante el Athletic. Con Xavi se ha vuelto a caer en partidos clave. Ante el Benfica en el Camp Nou sólo hacía falta una victoria para asegurarse el pase a los octavos de final de la Champions. Se empató a cero y en la siguiente jornada contra el Bayern el equipo siguió siendo transparente. En la Supercopa se llevó al Madrid a la prórroga, pero se perdió y el jueves en San Mamés también se forzó el tiempo extra, pero con sensaciones opuestas a las de Arabia.

Objetivos. A Koeman se le criticó con razón seguramente por su conformismo y su letanía del "esto es lo que hay", pero la realidad tras su relevo es que el club va descontando títulos. Su objetivo en LaLiga se reduce a lograr clasificarse para la próxima Champions League y a día de hoy la Europa League se adivina como el gran desafío.

Liderazgos fallidos. Si bien es cierto que los jóvenes dan la cara y mantienen la esperanza, también los es que están cada vez más solos en su lucha. Los supuestos líderes por edad, sueldo y calidad no les acompañan y se han desmoronado. De Ter Stegen a Frenkie de Jong, pasando por Memphis o Jordi Alba, se echa de menos que los oficiales tiren de galones. Han dejado solos a los reclutas.

Ter Stegen, Gerard Piqué y Jordi Alba en el partido de ayer ante el Athletic.

Efectividad. La falta de gol sigue siendo el gran problema de un equipo en el que Xavi ha tenido que recurrir al denostado Luuk de Jong para tratar de tener colmillo. La llegada de Ferran puede servir para corregir esta carencia, pero las esperanzas estaban puestas en Ansu, que estará otra vez dos meses de baja. Xavi reclama a Morata, pero para que llegue Dembélé debería abandonar el club.

Confianza. Es el gran activo de Xavi, Que tiene un proyecto y que cuenta con la paciencia del entorno, pero en un club como el Barcelona todo es volátil. Él mismo, al igual que el presidente, coinciden que "no hay años de transición" y que "aquí el empate no sirve". Urge una victoria catártica, un triunfo que despeje el laberinto. No llegó ante el Benfica, ni ante el Real Madrid ni contra el Athletic. El próximo partido en Vitoria ante el Alavés no sirve. El partido del próximo seis de febrero ante el Atlético marca la frontera para encontrar una salida y abandonar de una vez la casilla de salida.