REAL MADRID

Courtois, el nuevo santo

El belga es el heredero del halo que envolvía a Casillas. Dos milagros para ganar al Sevilla y más paradas esta temporada que Oblak, Ter Stegen, Rulli y Bono...

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Courtois, el nuevo santo

EI 1 en la espalda de un portero del Madrid pesa como si en vez de plástico serigrafiado, fuera plomo. Pero a Thibaut Courtois no le pasa. Es más, está propulsando sus mejores momentos como madridista. Como si hubiera recogido parte de aquel halo milagroso de Casillas al que intentó agarrarse Keylor. Tibuestá en el dial de esa sintonía celestial de paradas que valen puntos. El Sevilla se volvió a Nervión con dos en la frente. Una que evitó un 0-2 peligroso cuando se abrió como un murciélago ante Rafa Mir y otra en el descuento.

Courtois se ha convertido en un Valium para este Real Madrid que no logra serenar los partidos a base de juego. El propio Ancelotti, un manojo de nervios viviente, lo ejemplificó cuando pitó Sánchez Martínez el final. Corrió a felicitar a su portero belga por esa aparición a los postres. “Le ha dado hasta el chicle”, bromeaba Paco Jémez en La Casa del Fútbol. No es para menos porque en esa intervención a bocajarro la clave es que despeja con mucha fuerza la pelota. Eso agarra desprevenido a Bono, que subió a la desesperada y al que se le escurre el gol entre los pies. Hasta en eso tiene ángel Thibaut, evitando el dolor de que te marque otro portero.

Milagros y no permitir la segunda jugada, la versión con upgrade de lo que ofrecía Iker, referente, santo y seña para Courtois. En 2011, cuando debutó en el Genk, una tele belga entrevistó a Thibaut en su casa de Bree y en su habitación lucían fotos de Casillas y una bandera del Madrid. Los porteros viven con más manías que el resto de los jugadores y Thibaut tiene algunas idénticas, con los postes, a las que mostraba Iker.

Los números de Courtois comparados con los de Oblak y Ter Stegen este curso.

El mejor en la cúspide

Pero lo estético no deja atrás a lo productivo. Courtois, ninguneado en el The Best de este año pese a tanto mérito, para más (40 paradas en esta Liga) que Ter Stegen (22) y Oblak (18). También que los otros dos porteros de los equipos en la cúspide clasificatoria, el sevillista Bono y el txuri-urdin Rulli, ambos con 24 intervenciones. No queda la cosa reducida a la geografía española. Al contrario, el portero titular del Madrid es el tercero que más aparece (19 paradas) de toda la Champions, sólo por detrás de Athanasiadis (Sheriff, 23) y Mignolet (Brujas, 22).

Courtois nunca había vestido el 1 antes del Madrid. Ni en el Genk, ni en el Atleti ni en el Chelsea. Es más, empezó en Chamartín con el 25. El cambio le ha ido bien y le da la razón al Madrid en su fichaje. Aunque los premios individuales no le estén acompañando. Aún.