ATLÉTICO DE MADRID

El Atlético no entiende al VAR

El colegiado decretó un penalti que podía ser el 3-3, pero el VAR le llamó a pesar de que había contacto. Ibrahimovic no vio la roja por una acción como la de Griezmann.

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El Atlético cayó por segunda vez en Champions en el Wanda Metropolitano tras 14 partidos invicto desde aquel desafortunado debut contra el Chelsea. El equipo rojiblanco consiguió voltear un 0-2 del Liverpool, pero tras haber hecho lo más difícil, con un doblete de Griezmann, el francés se marchó expulsado y dejó al equipo rojiblanco con uno menos durante 39 minutos ante un equipo en esplendor que se llegó a ver contra las cuerdas.

Pero esa roja directa no fue la única jugada polémica del partido. Una acción involuntaria, ya que Griezmann va mirando el balón en todo momento y trata de controlarlo, pero con un golpeo con los tacos en la cara de Firmino de forma peligrosa. El alemán Daniel Siebert entendió el contacto como roja y es una acción a criterio arbitral, aunque el Atlético puede sentirse agraviado comparando la situación con una prácticamente calcada en el Oporto-Milan, donde fue Ibrahimovic el que levantó la planta del pie y golpeó con los tacos de forma más violenta en la cara a Mbemba y únicamente recibió la amarilla.

Sin embargo, la acción que más ha molestado en el seno rojiblanco se produjo en los últimos instantes del partido. El Liverpool ya había hecho el 2-3 por medio de un penalti lanzado por Salah, tras una carga desproporcionada de Hermoso a Diogo Jota en un balón sin peligro ninguno, una acción donde el propio Simeone quería dejar claro que “es penalti”. Pero, en el minuto 81, tras un lanzamiento a balón parado, Daniel Siebert señalaba como penalti un contacto del propio Jota sobre Giménez. Aunque el choque pareció leve, el colegiado lo entendió como falta.

Sin embargo, cuando Suárez se preparaba para lanzar el que podía ser el 3-3, el VAR continuaba con su revisión, aparentemente sobre si Giménez estaba en fuera de juego. Finalmente, llamó a Siebert para que revisase la jugada en el monitor, y tras observar la acción durante varios segundos y diversas imágenes, anuló su señalización. Hay que tener en cuenta que, desde la implantación del VAR, su protocolo indica como primera misiva que se trata de una herramienta que no está para arbitrar, el VAR está para evitar el error claro y manifiesto, por ese motivo nunca suele actuar cuando el contacto señalado existe.

Como indicaba Iturralde, experto de AS y Cadena Ser, en Carrusel Deportivo: “El penalti ya lo había pitado. Para mí no es penalti, pero hay contacto. Pensé que estaban revisando el fuera de juego. Pero no es un error claro y manifiesto. El VAR se supone que no entra en estas jugadas. Si ha necesitado verlo varias veces es que no es claro. Le está superando el partido". Algo que incluso descuadró al propio Klopp. El técnico alemán del Liverpool lo explicaba así: "Entiendo que la afición del Atlético estará enfadada, pero el penalti era claro y el otro, según lo vi yo, no era penalti. Pero aun así, me sorprendió que el árbitro lo anulara. La roja es mala suerte, pero es roja, es un pie en la cara".

Una corriente a la que también se acogieron los jugadores del Atlético tras el partido. Felipe explicaba el malestar del vestuario. "Para mí está claro, no sé cuál es la regla. Pero fue al VAR, miró, volvió a mirar y estaba con dudas. Al revés fue muy rápido. Nosotros tenemos que pelear dentro, pero es un poco injusto. Miró, miró, miró, volvió, miró otra vez… Falta un poco de, no sé si peso (…) Griezmann intenta hacer un control, está mirando al balón. No es para tanto, amarilla estaba bien”. Un penalti que podía haber supuesto un empate muy importante para el Atlético, ya que tendría al Liverpool todavía a un partido y seguiría superando a un Oporto que con su victoria ante el Milan igualó a los rojiblancos con cuatro puntos en la segunda plaza. Después de las críticas colchoneras en el arbitraje español por la roja y sanción de dos partidos a João Félix, ahora la polémica se ha centrado en la Champions, donde todas las decisiones polémicas cayeron del lado del Liverpool y desde el Atlético se entendió que se faltó al protocolo del VAR.