ESPANYOL-CÁDIZ

Un partido de otra época

Con aroma a Sarrià, al 4-0 del ascenso en 1994, se estrenarán tras la pandemia los no abonados del Espanyol y los cadistas: "No vamos al fútbol hace dos años".

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Sarrià, antes del Espanyol-Cádiz de 1994.
DIARIO AS

Pues resulta que sí se le podían poner puertas al campo. Al de fútbol. Lo demostró la maldita pandemia, cuyo lento pero ya firme retroceso permitirá volver a la vieja normalidad. A un aforo del cien por cien, el decretado este pasado martes por la Generalitat, justo a tiempo para que se dispute, con las gradas pobladas, un partido que suena a otra época. Y que lo será, salvo por el horario propio del fútbol moderno –el lunes a las nueve de la noche–. Se trata del Espanyol-Cádiz.

"Muchos de nosotros no presenciamos un partido desde el Zaragoza-Cádiz de hace dos años en La Romareda, mucho antes del ascenso (concretamente, el 6 de octubre de 2019)", concede a AS Ramón Mayor, el vicepresidente de la peña Per Sempre Cádiz, que curiosamente sigue el fútbol televisado en un local muy cercano al RCDE Stadium, en el otro extremo de Cornellà de Llobregat, colindante con Sant Joan Despí. La nutren hijos de gaditanos de la masiva migración de los 60, gaditanos que no hace tanto se han tenido que buscar la vida en Barcelona e incluso gente sin aparente vínculo: "Yo mismo, aunque mi madre si vino de Cádiz, era del Barça hasta que me harté de ver la lucha de millones y me decanté por vivir el fútbol de otra manera", confiesa.

Ese romanticismo asoma por el encuentro de esta jornada, al que por primera vez tendrán acceso aficionados visitantes, más allá de entradas prohibitivas –fruto de solo un 60 por ciento de aforo permitido y para hacer caja, como es razonable– que se despacharon con ocasión del Espanyol-Real Madrid. Entonces, se ocuparon 23.377 de los 23.700 asientos disponibles. Este próximo lunes vuelven a tener garantizado el acceso todos los abonados pericos –alrededor de 22.000, actualmente–, pero también se reservan un centenar de localidades para las peñas del Cádiz y 600 en total para los aficionados amarillos en general.

La peña Per Sempre Cádiz acogió a seguidores rayistas en su local de Cornellà con ocasión del reciente Rayo-Cádiz.

"Nos desquitaremos, ya que en julio de 2020 no pudimos celebrar en Montilivi, contra el Girona, el ascenso que el Cádiz había conseguido solo cinco días antes", recuerda Mayor, "porque justo esa semana se volvió a endurecer el confinamiento provincial". Pero es que, si bien los cadistas no han podido aún ver presencialmente a su equipo de vuelta a Primera, los seguidores del Espanyol que no son abonados no lo vieron en Segunda, y tampoco han podido hacerlo desde aquellos inicios del año pasado en que se superaban con regularidad los 30.000 aficionados. Ante Betis, Barcelona, Athletic Club, Mallorca o el último antes del estado de alarma, el Atlético de Madrid. Este lunes, si lo desean, podrán regresar.

A ese retorno, terrible por el horario para el público familiar, contribuirá el empuje de la victoria ante el Real Madrid (2-1) justo antes del parón. Pero también el recuerdo de aquellos Espanyol-Cádiz. El anterior se vivió ya en tiempos postmodernos, hasta el punto de que Chen Yansheng, presidente perico, se encontraba en el palco en aquel 1-0 copero del 4 de diciembre de 2018.

El Espanyol-Cádiz de 2018, en dieciseisavos de la Copa del Rey, se resolvió con un 1-0 para los pericos.

Pero la última victoria local del Espanyol en LaLiga data de una tarde memorable: la del 23 de abril de 1994, en Segunda, en un 4-0 que supuso el ascenso matemático de los de José Antonio Camacho. Y 40.000 almas pletóricas llenando de colorido Sarrià. Como vuelven a estarlo ahora con su equipo quienes han vuelto a Primera pisando fuerte y quienes se mantienen, y que por vez primera recibirán la visita de los suyos tan lejos de la Tacita de Plata.