REAL MADRID-VILLARREAL

Aprobados y suspensos del Real Madrid contra el Villarreal: el experimento Valverde salió mal

El uruguayo jugó de lateral diestro, pero no cuajó. Danjuma lo superó con facilidad. Camavinga mejoró al Madrid en la segunda mitad. Courtois, de nuevo salvador.

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Courtois: como suele ser habitual en él, dejó una parada salvadora en la primera parte. Fue abajo como un rayo (con la dificultad que supone para un portero de dos metros) y evitó el tanto de Danjuma, que estaba a pocos metros del portero. En la segunda volvió a frenarlo en otra buena parada a ras del suelo. No tuvo que intervenir con las manos mucho más, aunque sí se vio obligado a achicar a los delanteros rivales, obligándolos a fallar.

Valverde: la solución de Ancelotti de ponerlo de lateral no funcionó. Totalmente descolocado en la primera mitad, superado por su extremo continuamente y sin la ayuda necesaria. En la segunda se ajustó mejor, intentando robar más arriba, pero es evidente que le faltan conceptos defensivos claves para la posición. Eso sí, cuando pudo correr hacia delante fue casi siempre con peligro.

Militao: el brasileño empezó la temporada dejando dudas, pero ahora mismo es indispensable en el Madrid. Tiene un físico superdotado que le permite corregir y anticipar sin apuros y cada vez es más seguro en sus movimientos defensivos. A esto se le suma su juego aéreo en defensa y en ataque: estuvo muy cerca de marcar de cabeza en los primeros minutos de la segunda parte.

Alaba: otro gran partido del kaíser anulando a Paco Alcácer, el menos participativo de los delanteros del Villarreal. Junto a Militao hacen una gran pareja que comete pocos errores y que, cuando está en apuros, son capaces de abarcar gran parte de la línea defensiva. Su experiencia es clave para ordenar al equipo y para entender el juego.

Nacho: el defensa sufrió contra Yeremi Pino y Foyth, que le apretaron generando superioridades, pero fue capaz de salir del paso. El problema del canterano es que en ataque no es capaz de aportar demasiado. Cuando se incorpora lo hace bien, pero lo hace poco. De hecho, provocó un penalti de Albiol que, inexplicablemente, Gil Manzano no pitó. Evitó el gol de Peña en los últimos minutos.

Casemiro: el brasileño estaba completamente desbordado en la primera parte. Fue el que más sufrió la mala presión del Madrid. No paró de echar broncas a sus compañeros de ataque, pidiéndoles ayuda en el repliegue. Robó lo que pudo, que no fue poco. A esto hay que sumarle que su única ayuda era Modric, y entre los dos eran incapaces de tapar los agujeros. Como el resto del equipo, fue a mejor en el segundo tiempo.

Modric: difícil ver un partido en el que el croata estuviese tan anulado. Parejo se le pegó durante gran parte del encuentro, obligándole a moverse mucho para entrar en juego. Esto, sumado a lo que tuvo que correr en defensa, acabó por fundirlo. Cuando entró en juego lo hizo con criterio, pero habitualmente fue lejos del área. Acabó siendo sustituido. Los años pesan y en partidos contra rivales que son capaces de robar la posesión, sufre de más.

Asensio: el mallorquín lo intentó espoleado por su último partido, pero tuvo mucho menos acierto. Empezó como mediapunta y, en defensa, saltaba a la presión sin demasiada fe y le ganaban siempre la espalda. En el segundo tiempo, Carletto decidió mandarlo a la banda derecha, pero esto lo hizo desaparecer completamente. Intervino poco en el juego y apenas gozó de oportunidades de gol. Acabo siendo aplaudido por la afición cuando fue sustituido por Isco.

Rodrygo: el brasileño fue el sacrificado de Ancelotti en el segundo tiempo, y eso que estaba siendo de los que mejor se estaban moviendo en ataque. El italiano necesitaba reforzar el mediocampo y dejó en el vestuario al ex Santos, que en la primera parte se llevó más de una bronca por no ayudar en defensa.

Vinicius: siempre vertical, el brasileño fue un puñal por su banda, pero sin conseguir finalizar con acierto. Foyth, con la ayuda de Albiol, consiguieron frenarlo, e incluso llegaron a sacarlo de quicio en algún momento. Su mancha fue una amarilla tonta por protestar una falta. A veces, es necesario que baje las revoluciones.

Benzema: el francés le dio fluidez al juego de ataque del Real Madrid, pero no tuvo ni una sola ocasión de gol. Pau Torres y Albiol, bastiones por arriba y por abajo, evitaron cualquier remate. Disparó en una ocasión desde fuera del área, pero sin generar peligro. Si el delantero no tiene el día, al Madrid le cuesta el doble.

Camavinga: el protagonista de la mejoría del Madrid. Entró en la segunda parte y, gracias a su despliegue físico, el equipo blanco robaba más arriba y mejoró también en el repliegue. En ataque, volvió a mostrar desparpajo, pero debe tener cuidado con las pérdidas. Erró varios pases que pudieron ser peligrosos para su equipo. A pesar de esto, es evidente que Ancelotti lo va a necesitar y no sería de extrañar que empiece a entrar de titular en los próximos partidos, como contra el Mallorca.

Hazard: mostró muy poco en los minutos que estuvo sobre el terreno de juego. El belga entra cada vez más en juego y se mueve con inteligencia con y sin balón, pero sigue muy temeroso en la acción individual. Le toca apretar: Ancelotti lo dejó en el banquillo por segundo partido consecutivo en un claro mensaje.

Isco: salió para buscar huecos en la cerrada defensa rival, pero no fue capaz de hacerlo. Entró en juego por todo el frente de ataque y mostró su calidad, pero no fue suficiente.