INTER - REAL MADRID

L'Orologio: el restaurante extinto que vio el nacimiento del Inter

El club nació en la Piazza Duomo, a partir de una escisión del Milan y contra el afán nacionalista reinante en ese momento en Italia, que excluía a los extranjeros.

Milán
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El restaurante L'Orologio, cuna del Inter de Milán.

La Piazza del Duomo, entre sus números 22 y 20, está hoy ocupada por unos cuantos negocios de diferente pelaje: un bar-restaurante claramente orientado a los turistas que abundan en esta zona, alrededor de la Catedral de Milán; una cafetería healthy; una tienda de cosméticos; otra de equipamiento deportivo; una vinoteca...

Pero a principios del siglo XX, todo ese espacio estaba ocupado por el enorme Ristorante L’Orologio, El Reloj, en honor al que se encontraba en la esquina del mismo. Las imágenes de la época dibujan un ambiente señorial en pleno centro de la capital de Lombardía, con su inmensa terraza ocupando buena parte de la calle, y los libros de historia señalan al restaurante como la cuna en la que nació el Inter, el rival esta noche del Real Madrid.

Sucedió el 9 de marzo de 1908, al borde de la medianoche. Italia hervía en torno al debate sobre la utilización de extranjeros en el fútbol; los mismos foráneos que habían introducido el balompié en el país eran ahora rechazados por la Federación Italiana, que había practicado una política nacionalista en la que la presencia de estos jugadores extranjeros no tenía cabida. El conflicto estaba servido y llegó al AC Milan (entonces llamado aún Milan Cricket and Football Club), que tomó la decisión de no participar en los campeonatos de la temporada 1907-08 como protesta.

Pero terminó llegando a un acuerdo con la Federación comprometiéndose a no registrar nuevos jugadores extranjeros, aunque conservando a los ya presentes. Esta connivencia con la política de la Federación irritó a varios integrantes del Milan, con el pintor Giorgio Muggiani a la cabeza. El grupo, de 44 disidentes, se reunió en la noche del 9 de marzo de 1908 para fundar, a las 23.30 horas, el Football Club Internazionale; desde su propio nombre declaraba el Inter su clara vocación globalista y su intención de luchar por el derecho de los foráneos a jugar.

El Inter nació contra el Milán

En el mismo L’Orologio se redactó el escrito fundacional y Muggiani diseñó el escudo: negro y azul por la noche cerrada que había presenciado ese momento y un fondo dorado por las estrellas del firmamento. Si bien años después se reveló que la elección del azul fue por contraponerse con el rojo del Milan. Con el Inter, nacía también la gran rivalidad del norte de Italia.

“La máxima buena voluntad y los mejores propósitos son los cimientos de la nueva empresa, que por ahora promete pocas pero buenas cosas. El objetivo principal del nuevo club es facilitar el ejercicio del fútbol a los extranjeros residentes en Milán y difundir la pasión entre la juventud milanesa”, publicó el club en la Gazzetta Sportiva días después. Hoy no hay ni rastro del restaurante, ni del icónico reloj que le daba nombre, pero los tifosi interistas saben que todo comenzó en L’Orologio.