AMOREBIETA | ENTREVISTA A VÉLEZ DE MENDIZABAL

"Tenemos la ilusión de un pueblo, no nos da vértigo la Segunda"

Vélez de Mendizabal, el técnico que lideró el milagroso ascenso del humilde Amorebieta, mantiene los pies en el suelo y se propone disfrutar de la categoría. Le apetece visitar Ipurua.

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"Tenemos la ilusión de un pueblo, no nos da vértigo la Segunda"
AIOL DIARIO AS

Héroe, hombre-milagro, entrenador de moda... son tópicos que no le van a uno de esos técnicos que salen de cuando en cuando y ponen el fútbol patas arriba. Logró meter al humilde Amorebieta en Segunda y la afición no deja de soñar. EI Amorebieta asombró al país entero en mayo. Se coló en la fiesta del Badajoz, en su estadio, y le arrebató el ascenso a Segunda. Una proeza inimaginable para el equipo de un pueblo con 19.500 habitantes, un campo para 1.300 espectadores y 675.000 euros de presupuesto, el más bajo de los equipos clasificados para la promoción de ascenso. Sus jugadores cobraban un máximo de 1.500 euros al mes, Todos vascos. Y al frente, un técnico exultante, Vélez de Mendizabal (Vitoria, 39 años).

Saludo a un héroe…

No me considero eso, es labor de todos. La meta no era el ascenso, encima veníamos de todo lo de la pandemia, de haber parado… Habíamos acabado muy bien en marzo, pero luego te cambian la competición y sabíamos que teníamos que andar finos porque iba a ser todo muy rápido, con pocas jornadas. Nos fijábamos siempre en el siguiente partido y eso nos llevó a la segunda fase y a ganar los dos partidos del playoff.

Iban de tapados a Badajoz. ¡Y la que liaron!

El Badajoz había sido el mejor equipo de los 102 que había en Segunda B. La final la jugaba en su estadio, con un porcentaje muy alto de espectadores suyos. Les valía el empate. Todo parecía predestinado para su vuelta al fútbol profesional, pero nosotros confiábamos mucho en nuestras posibilidades. Fuimos allí como todo el año, a ganar.

¿Esto marca toda una carrera?

Vivo el día a día, lo disfruto. Los entrenamientos y los partidos. Me estreno en Segunda y trato de hacerlo lo mejor posible. En mi corta carrera en Preferente y Segunda B, es un logro más que, atendiendo a mi futuro, me da ilusión para seguir creciendo como entrenador.

Ahora todo son felicitaciones, pero el primer año fue complicado.

Cuando llegué hace tres años, hicimos 16 puntos en la primera vuelta. Aquello no funcionada. Gracias a la confianza de Asier Goiria (el director deportivo) y el presidente, que me mantuvieron en el cargo, estoy aquí. En diciembre hicimos fichajes muy importantes y cambié el sistema de juego. Hicimos una segunda vuelta de 37 puntos y eso nos dio el pase a la Copa del Rey. En el fútbol esas cosas son raras, aguantar a un entrenador con esos números. Es difícil aguantar el cargo. Nunca me olvido de cómo llegué, y de que me aguantaron. En ningún momento me vi fuera.

Tiene 27 partidos en Primera entre Athletic y Murcia, pero se lo ha tenido que currar mucho como jugador. Y como entrenador, en equipos humildes como el Aretxabaleta y Amorebieta. Se lo ha tenido que currar.

Esto es el fútbol. Tuve que dejarlo a los 30 años por las lesiones. He jugado en todas las categorías y me he esforzado al máximo. Estoy feliz al ver dónde he llegado. Te ganas lo que haces en el día a día.

En el Athletic coincidió con Iraola, que ha dado el salto a Primera con el Rayo, y Gurpegui que actualmente está ayudante en el Bilbao Athletic.

Eran jugadores no solo en lo deportivo sino en lo personal muy importantes. Me alegro un montón por ellos. No me sorprende que puedan estar a ese nivel en el mundo de los entrenadores.

¡Esto es otro mundo! ¡La Segunda División!

Llevamos casi tres semanas. La planificación deportiva es parecida, con el plus de que es una categoría con más exigencia, pero el mayor cambio es a nivel de club, profesionalizar un club como el Amorebieta.

Entrena a San José, Roberto Santamaría y Guruzeta como rostros más conocidos. ¿De jugadores así también se aprende?

Sí, son gente con experiencia. Aitor Arregi, Mikel Saizar y Mikel Álvaro también. Hay otros que han jugado algún año en Segunda como Ozkoidi y Olaetxea. Y hay un bloque muy grande del año pasado, que la mayoría debuta en profesionales. Como entrenador aprendes de todos. Cada uno es un mundo y tiene sus experiencias. Veo, como el año pasado, un vestuario muy sano y son conscientes de que hay que apretar al máximo para que todo salga bien. Estoy encantado con el grupo que estamos formando.

Son el ejemplo de los humildes, pero la categoría no perdona, ¿verdad?

Sí. Lo tenemos muy claro que tenemos que etar al cien por cien en cada balón y disputa. Nos va a costar mucho ganar, pero también nos pasaba en Segunda B, porque no venimos de pasearnos en la categoría de abajo. Somos conscientes de lo que somos…

De jugar en el Hurtado de Saratxo de Sodupe, por poner un ejemplo, a La Romareda y La Rosaleda ¿Qué campo le apetece más visitar?

Me apetece Ipurua porque pasé allí tres años maravillosos y nunca me he enfrentado al Eibar como jugador. Me hará ilusión volver, aunque sea como rival. El resto son campazos, el jugador desea pisarlos. Te haces futbolista para llegar a este tipo de estadios y partidos. Como el día del Nuevo Vivero, que estaba lleno, un campazo… lo que sueñas.

Salir de Urritxe también es abandonar la zona de confort. ¿Da vértigo?

No nos da vértigo la Segunda División. Tenemos la ilusión de todo un pueblo detrás. Nos da pena porque Amorebieta va a disfrutar del equipo pero no en el campo en el que siempre lo ha hecho. Nos habría gustado jugar en Urritxe, pero los números que llevo aquí no los hemos basado sólo en casa. Tenemos el mismo planteamiento en casa y en otros estadios, aunque tu estadio lo conoces y ahí siempre sacas más puntos. Para el pueblo, la hostelería, la gente y el ambiente, toca desplazarse 15 kilómetros y es una pena.

Lo más triste es que han vivido este momento histórico en casi cien años de vida sin la gente.

Las dos primeras jornadas estuvimos con gente, luego se acabó y unos pocos disfrutaron en Badajoz ante Linares y el Badajoz. La gente ha vibrado con el equipo porque iba a más y sé que en el partido ante Badajoz toda Amorebieta estaba enganchada a la tele y la radio. En el mejor año de nuestra historia nos ha tocado por desgracia una pandemia. Espero que aunque haya que desplazarse ahora, el público disfrute con su equipo, en este caso en Lezama.