REAL MADRID

Se busca líder para el Madrid

Sin Ramos, el equipo busca un nuevo cabecilla del vestuario. Casemiro y Carvajal son los ideales para continuar su legado. Marcelo y Modric, veteranos con otro rol.

El Real Madrid ha perdido al que ha sido líder espiritual del equipo durante casi la última década. Sergio Ramos, además de ser capitán, ha sido cabecilla de un vestuario campeón que ha levantado, entre otras cosas, cuatro Champions desde 2014. Su importancia era capital tanto dentro como fuera del terreno de juego, motivando y generando una confianza inusitada en torno a un grupo ganador por naturaleza.

Sin el de Camas, el Madrid debe buscar un nuevo referente. Casemiro y Carvajal se plantan como las figuras más adecuadas para tomar el testigo. El brasileño es el hombre fuerte de la directiva, que valora de sobremanera su capacidad de sacrificio sobre el terreno de juego y su respeto inquebrantable hacia la entidad. Por parte del de Leganés, cuando habla, el vestuario escucha. Su fuerza cala en la plantilla y conoce a la perfección lo que supone ser jugador del Madrid y la exigencia de la afición. Sin ir más lejos, fue él quien puso la primera piedra de la Ciudad Deportiva de Valdebebas junto a Alfredo Di Stéfano.

Los veteranos, por su parte, tendrán peso, pero partirán con otro rol. Marcelo, heredero del brazalete, tiene pensado quedarse, pero si lo hace será como suplente y sin tanta relevancia sobre el campo. Su papel estará más dirigido a aconsejar a los jóvenes, algo en lo que es un experto. Situación similar vivirá Modric, ya con 35 años, aunque el croata es otro de los jugadores más respetados en la caseta. La confianza en él por parte del cuerpo técnico y el club es ciega.

Otros jugadores serán líderes, pero futbolísticos. Benzema (a la espera de Mbappé) seguirá siendo el hombre gol del Madrid y, por tanto, el líder ofensivo. No es el tipo de jugador que sea capaz de arengar al grupo, pero sí de llevarlo en volandas con su juego como ya demostró durante casi toda la temporada pasada. Algo similar ocurre con Courtois, aunque en este caso, debajo de los palos. En apenas tres años el belga se ha ganado el respeto del grupo con sus paradas y ya es uno de los jugadores más reconocibles de este equipo.