EUROCOPA (E) I ESPAÑA - POLONIA

Glik y una curiosa historia de amor y mucho odio con España

El central polaco militó en el Horadada y el Real Madrid, recibió un set en 2010 contra la absoluta española y tuvo que jugar de portero contra la Sub-21 en 2007.

El central polaco militó en el Horadada y el Real Madrid, recibió un set en 2010 contra la absoluta de España y jugó de portero contra la Sub-21 en 2007.
KIRILL KUDRYAVTSEV Pool via REUTERS

Kamil Glik (33 años) es uno de los pesos pesados de esta Polonia de Paulo Sousa. El central del Benevento italiano, club al que llegó el pasado verano tras cuatro temporadas en el Mónaco, se enfrenta ahora a España, un país que conoce bien y en el que ha vivido varias historias curiosas. Algunas de amor y otras de odio.

Glik, cuyo abuelo era alemán y luchó del lado nazi en la Segunda Guerra Mundial, tiene también la nacionalidad germana. En 2006 fichó por el Horadada de Alicante y meses después llamó la atención del Real Madrid, en cuyo segundo filial militó durante una temporada. Luego se marchó a la Primera División de su país, al Piast Gliwice, trampolín de una larga carrera que ha vivido entre Francia e Italia: Palermo, Bari, Torino, Mónaco y Benevento.

Ha jugado 82 partidos con la absoluta de Polonia, en los que ha marcado seis goles. Y esa cifra precisamente, seis, fueron los tantos que Kamil encajó como central el 8 de junio de 2010, en un amistoso disputado ante España en Murcia. Bueno, en realidad con Glik los polacos recibieron sólo dos goles. El seleccionador Franciszek Smuda lo cambió en el descanso, pero a su equipo le marcaron otros cuatro tantos en la segunda mitad.

Aunque uno de los episodios más curiosos de su carrera, también ante la Selección española, lo vivió Glik con la Sub-21, en la clasificación para el Europeo de la categoría, el 12 de octubre de 2007. Bialkowski, guardameta polaco, cometió falta al borde del área y vio la roja. Kamil, que había salido en la segunda mitad, se colocó bajo los tres palos y a los pocos segundos Jurado le batió de libre directo. El defensa mantuvo el tipo como pudo en la meta pero Bojan Krkic, que debutaba ese día con la Sub-21, le hacía el 0-2 definitivo en el descuento.