REAL ZARAGOZA

Recta final para el cambio de propiedad en el Zaragoza

El grupo mexicano sigue a la espera de una respuesta definitiva, mientras la familia Alierta, propietaria de la mayoría accionarial, continúa negociando con el segundo grupo comprador, de matriz estadounidense.

Zaragoza
Una imagen de la última Junta General de Accionistas del Real Zaragoza.
ALFONSO REYES

El Real Zaragoza entra en una semana absolutamente definitoria para el cambio de propiedad, en gran medida porque su delicadísima situación financiera, con varios vencimientos de pagos y créditos a la vista, exige una solución inmediata, sin más demora de tiempo. Dos grupos inversores se encuentran negociando su entrada en la primera sociedad anónima deportiva de Aragón, un grupo mexicano que mantiene abierto un diálogo constante con el consejero Fernando de Yarza López-Madrazo, y un grupo inversor multinacional, con matriz estadounidense, del que no ha trascendido su nombre por razones de confidencialidad y que en estos momentos se encuentra negociando directamente con la familia Alierta, propietaria del 50,56 % del capital social, y, por tanto, decisiva para decantar la operación.

Spain Football Capital, una sociedad que tiene como interlocutor al abogado Kiko Domínguez Otero y que representa a un grupo mexicano, parece dispuesta a invertir hasta 50 millones de euros en tres años, 20 de ellos destinados a la compraventa de las acciones y a los pagos más urgentes, mientras el segundo grupo comprador, un fondo estadounidense con vinculaciones en la gestión deportiva con varios ex zaragocistas, pretende aportar, al margen de una importante inyección económica de entrada, gestión deportiva y la remodelación del estadio de La Romareda, un objetivo del que ya tiene constancia el propio Ayuntamiento de Zaragoza.

Hace cinco días, la opción del grupo mexicano parecía la más avanzada, pero nada es definitivo en estos momentos, porque las circunstancias han cambiado en las últimas horas con la irrupción en el tablero de la oferta en firme del grupo comprador que está negociando con la familia Alierta.

Así que los próximos días se presentan decisivos para el futuro de un Real Zaragoza con un agobiante problema de liquidez y 71 millones de deuda neta que le llevó, incluso, a solicitar un adelanto a LaLiga para poder abonar, el pasado viernes, las nóminas del mes de mayo y que el próximo lunes debe desembolsar 480.000 euros a la Agencia Tributaria.

El Real Zaragoza se encuentra inmerso en el cuarto proceso de venta del paquete mayoritario de sus acciones desde que el 2 de septiembre de 1992 el club fundado el 18 de marzo de 1932 se convirtiera en sociedad anónima deportiva y se constituyera su primer consejo de administración, presidido por Alfonso Soláns Serrano. Las acciones de éste pasaron a su muerte el 29 de noviembre de 1996 a su hijo Alfonso Soláns Soláns, que las vendió el 29 de mayo de 2006 a Agapito Iglesias por 12 millones de euros. El empresario soriano las vendió a su vez el 14 de junio de 2014 a un grupo de meros intermediarios y comisionistas capitaneado por Mariano Casasnovas para que hicieran de puente con la familia mexicana Lobato Blanco, pero un incumplimiento contractual por falta de solvencia devolvió las acciones a Agapito y éste no tuvo ya más remedio que revenderlas por un euro el 22 de julio de 2014 al grupo formado por las familias Alierta, Yarza, Iribarren y Forcén. La Fundación Zaragoza 2032 desembolsó inmediatamente ocho millones en la Liga de Fútbol Profesional y el Real Zaragoza se salvó a falta de 24 horas para su muerte. Su deuda neta a 30 de junio de 2014 era de 114 millones de euros.