HOLANDA

Dudas con Frank de Boer a diez días de la Eurocopa

Los cambios de sistema y las meteduras de pata con los jugadores han llevado a Frank de Boer a estar más en el centro de la polémica que nunca.

0
Frank de Boer
OLAF KRAAK AFP

Quedan apenas diez días para que Holanda debute contra Ucrania en la Eurocopa 2020 y el ambiente en torno a la selección es más que mejorable. Si ya es complicado implantar una idea en un grupo de jugadores de distintos equipos con tres o cuatro concentraciones por temporada, Frank de Boer lo tendrá más difícil aún con las dudas que está generando sobre su figura.

Posiblemente el tema más importante sobre el que está titubeando es el esquema con el que jugará la selección en esta Eurocopa. Desde su llegada este pasado otoño, ha probado el 4-3-3 clásico y el 5-3-2. Empezó con el segundo y terminó con el primero el partido ante Escocia sin parecer estar convencido de ninguno, pero con mejor resultado con cuatro atrás.

"Creo que fuimos más peligrosos con el 4-3-3", dijo De Ligt tras el partido, mostrando también serias dudas sobre la ideonidad del esquema con cinco defensas para esta plantilla. "Algunos hemos jugado en 5-3-2, pero otros no. Yo estoy acostumbrado al 4-3-3, y pasar a este sistema es un cambio grande. Especialmente si tengo que ser el central zurdo, nunca he jugado ahí. Personalmente, es una oportunidad para aprender y convertirme en mejor jugador. Pero quieres conseguir resultados en la Eurocopa y tendrás que elegir el sistema adecuado".

De Vrij, acostumbrado a jugar con una defensa de tres centrales en el Inter, tiene otra opinón. "Hemos visto muchas cosas buenas, pero también muchas otras que podrían mejorarse. Con la posesión hay que ver cómo moverse, cómo liberarse y encontrar a las primeras personas que pueden recibir. Los escoceses presionaron arriba, así que hay que comunicarse mejor. No siempre tienes que salir, primero hay que ponerse en posición y formar un bloque juntos. En el Inter, el título con este sistema es resultado de dos años de intensos entrenamientos. TIenes que dedicar tiempo a ello y así crear automatismos. Pero más allá de si juegas con cuatro o con cinco, hay que decidir otros detalles. ¿Vas a presionar a los centrales rivales con un centrocampista o con los delanteros? Necesitar discutir cómo vas a hacer esas cosas".

Obviamente, De Boer está convenido de que este sea un buen sistema. "Entrenamos este 5-3-2 realmente bien una vez, no puedes esperar que ya funcione perfectamente. Me parece claro que se puede y se debe mejorar. Pero si miras las características de los jugadores, es un sistema excelente". Por su parte, Memphis justificó al técnico: "Jugamos contra Italia en 5-3-2 y el entrenador quiere que practiquemos en este tipo de partidos. ¡Nunca había jugado con Weghorst!".

Y más allá de estas dudas con el sistema de juego, De Boer ha dejado momentos bastante reprochables estas semanas. Se dejó en evidencia a sí mismo cuando, frente a la prensa, aseguró haber llamado a cada jugador descartado de la prelista para la lista final y se aabó demostrando que no fue exactamente así. También en rueda de prensa, confundió a Quincy Promes con Quincy Menig, un jugador no convocado, y a Van de Beek con Klaassen. Otro momento vergonzoso fueron las declaraciones de Cillessen después de que se conociese su baja por ser positivo en COVID. Al parecer, y según defiende el portero valencianista, el seleccionador ya sabía que era positivo cuando le convocó y le permitiría incorporarse a la plantilla cuando se recuperase. "No tengo ni idea de lo que ha cambiado. Nunca me había entido tan impotente, enfadado y horrible".