FA CUP | CHELSEA - LEICESTER

Día grande en Wembley

El Chelsea y el Leicester se disputan la FA Cup en el mítico estadio londinense ante 22.000 aficionados. Tuchel tendrá a todos disponibles y en el Leicester faltarán varios jugadores.

Marcos Alonso hace una chilena en el entrenamiento de ayer del Chelsea.

Llegó la hora de la hora de la verdad, ese momento en el que los equipos grandes cosechan el fruto del esfuerzo de toda la temporada. Para Thomas Tuchel, tres finales (la de la FA Cup de hoy, la de la Champions de dentro de dos semanas y la de la Premier por un puesto entre los cuatro primeros) que pueden encumbrarle como uno de los mejores entrenadores del curso pese a que llegó a Londres en enero. Para el Leicester, estar en la de esta tarde y tener en la mano la clasificación para la Champions confirman que el milagro que se inició en 2016 sigue vivo.

"Tenemos por delante dos finales, la de la FA Cup y la de Premier, y no pensamos en nada más", aseguraba ayer Tuchel en la rueda de prensa previa, donde confirmó que tendrá a todos disponibles para hoy. "Tenemos que estar a la altura, disfrutar y dar nuestro máximo nivel. Aún estoy rumiando la derrota contra el Arsenal, así que digamos que estoy un poco en modo gruñón".

El Leicester, por su parte, no puede decir lo mismo, pues llega con las bajas de Justin, Barnes, Ünder, Wes Morgan y posiblemente también la de Jonny Evans, que se ha perdido los dos últimos partidos pero que podría forzar para estar en Wembley. Un estadio que lucirá un entorno de gala para presumir de la buena situación epidemiológica que atraviesa el Reino Unido, pues hasta 22.000 espectadores podrán poblar las gradas del estadio londinense.

"Va a ser un shock tremendo para nosotros el hecho de entrar al campo y escuchar todo ese ruido, pero va a ser fantástico. Es lo que estábamos deseando. Este deporte no es igual sin la gente, así que será un verdadero placer poder ver allí a los aficionados y a nuestras familias", añadió el entrenador antes de su primera final.