MALLORCA

"A Fernando Hierro le pisaba los tobillos"

El exportero del Mallorca y de la Selección Argentina Carlos Roa ha recordado en el canal Idolos anécdotas con Luis Aragonés y Redondo entre otros compañeros y rivales.

"A Fernando Hierro le pisaba los tobillos"

Marcado por sus lesiones y su amor a la religión, por la que decidió dejar el fútbol durante un tiempo, la trayectoria de Carlos Roa también ha dejado muchas historias que contar dentro (y fuera) del campo de juego. Portero que marcó época bajo palos en su selección y en el Real Mallorca, se ha sincerado en el canal de YouTube Ídolos Show sobre su vida en el mundo del deporte, dejando historias y anécdotas para recordar.

Fernando Hierro: "Discusiones he tenido muchísimas en el campo de juego. No me encantaba, pero tenía una personalidad bastante dura, difícil dentro del terreno porque siempre trataba de llegar yo primero en la disputa por la pelota. Hemos tenido encontronazos duros y complicados con Fernando Hierro. Cuando jugábamos, él venía siempre al área, te 'pecheaba', se te ponía cerca, uno le codeaba, los tocaba o los pisaba, porque mi costumbre era pisarle los tobillos o los botines a los contrarios cuando venían cerca de mí para que no se acercaran y enseguida hacían el gesto simulando.

En nuestra época, no había tanta cámara como hoy. Hoy, el jugador está muy expuesto a todo lo que pueda hacer extra. He tenido momentos de esos, tensos. Pero cuando ocurren esas cosas uno se queda con la tranquilidad de que eso nunca va a pasar a mayores y en ningún caso haciendo cosas que pudieran exponer al equipo. Con Hierro más que nada fueron forcejeos o discusiones, pero en España lo mío fue impecable, nunca tuve encontronazos fuertes".

Luis Aragonés: "Lo queríamos. Todo el mundo quería a Luis. Las charlas de Luis eran impresionantes. Todo el mundo estaba alrededor cuando hablaba, cuando contaba sus anécdotas. Tengo una anécdota de Luis con 'Carlitos', que vino del Sevilla. Siempre o cada tanto venía tarde, y Luis le decía "Hostia, no tiene que llegar tarde usted, tiene que ser el primero en llegar. Multa".

No me acuerdo cuánto le dijo, pero imagínate que le dijo 3.000 o 5.000 pelas. Al otro día se vino Carlitos con una bolsa de patatas enorme con monedas para pagar la multa y le dijo "Aquí tiene, Hostia", y le tira la bolsa. Aragonés se cagaba de risa. Tenía esas cosas, lo veías un tipo accesible y con buena química hasta que lo sacabas de sus casillas y el tipo se entonaba y pasaba las cosas que todos nos enteramos. Pero todo el mundo que conozco y ha conocido a Luis, todo el mundo habla bien de él".

Héctor Cúper y su parecido a un limón: "Tenía un carácter duro, era muy especial. Yo siempre lo comparo con un limón. Viste cuando comes un limón, la cara que pones… (risas) Espero que no vea esta nota porque me va a matar (Risas). Pero sí, tenía un carácter duro. Con el tiempo fue mejorando la relación de técnico y jugador. Una de las virtudes que tenía es que era muy claro. Muy fácil de entender lo que él quería que el equipo hiciera dentro del campo de juego".

La personalidad de Redondo: "Me parecía un tipo medio complicado, antipático… Pero después tuve la oportunidad de conocerlo personalmente y realmente el tipo era impresionante como persona y compañero".

Zamora con el Real Mallorca en la 98/99: "Ni me acordaba de que había ganado el Zamora. No me acordaba porque uno se va haciendo mayor y muchas cosas las pierdo de vista a no ser que me las nombren".

Valerón "era diferente": "Era diferente a todos. Fue el número 1 lejos de todo en nuestra época en el Mallorca. Marcaba la diferencia. La calidad que tenía ese pibe para jugar era impresionante. Cuando viene alguien así, uno se da cuenta de que son realmente diferentes. No sé si hubiera tenido mayor reconocimiento si hubiera sido argentino o brasileño, pero nosotros lo reconocíamos, era un orgullo jugar con él. Hacía cosas impresionantes, las hizo hasta de mayor. Son esos tipos que fueron diferentes".

Final de la Copa del Rey 97/98 frente al Barcelona: "La tensión la viví porque para nosotros era muy importante la Copa del Rey por cómo habíamos llegado. El porcentaje de ejecución de penales es siempre más a favor del jugador que del portero. Si a eso le sumas que delante de ti tienes a tipos de la envergadura de Figo o Rivaldo, si la paro tengo que tener una suerte enorme y estar muy inspirado. Imagínate que con todo el esfuerzo que hice con el tema de los penaltis, teniendo la oportunidad de pararlo a jugadores de esa talla y sin embargo no ganamos la Copa, es insólito. Terminamos con un jugador lesionado, un expulsado y aun así, dependía de nosotros. Quedó en la historia".