ATLÉTICO DE MADRID-OSASUNA

Manu Sánchez se juega su título de Liga... en el equipo rival

El lateral salió cedido por el Atlético a Osasuna en el mercado invernal. Ante el Cádiz dio su quinta asistencia en Liga, la cuarta en el equipo rojillo.

Manu Sánchez, con Osasuna.
@CAOsasuna

Manu Sánchez puede vivir una situación inverosímil en el Wanda Metropolitano. El lateral de 20 años inició la temporada en el Atlético, convirtiéndose en el primer canterano en hacerse con una ficha del primer equipo desde 2015. La temporada pasada había cumplido con nota como recambio de Lodi y Simeone valoró positivamente su evolución.

Sin embargo, la nueva zaga con tres centrales y dos carrileros acabó con ese puesto de lateral y dio a Carrasco toda la banda izquierda. Lodi perdió cabida, y más con el crecimiento de Hermoso y su polivalencia también para caer al costado y Manu Sánchez apenas pudo tener minutos. Titular en Balaídos, dio la asistencia a Luis Suárez para abrir el marcador. Y en enero, salió cedido a Osasuna, que ya había estado todo el verano insistiendo por hacerse con sus servicios.

Ahora, en un crecimiento enorme, visita el que al inicio de curso era su estadio con la opción de proclamarse campeón… si su equipo actual pierde el partido. Si el Atlético derrota a Osasuna y el Real Madrid no gana en San Mamés, el conjunto dirigido por Simeone será campeón, y también Manu Sánchez con sus 49 minutos jugados. Aunque, podría darse la situación contraria, ya que si Osasuna puntuase complicaría el título permitiendo al Real Madrid superar al Atlético en la tabla y esa victoria o empate de Manu Sánchez tendría el hándicap de perder el título para el madrileño.

Lo que es indudable es que Manu Sánchez está disfrutando y aprovechando su cesión. Ante el Cádiz dejó un centro fantástico para que Budimir abriese el marcador y ya suma cinco asistencias en Liga, cuatro con el equipo rojillo. En la jornada 22, el lateral puso el centro que convirtió Calleri en el primer gol ante el Eibar (2-1) en una victoria que ya iba dejando claro que los rojillos no querían verse involucrados a final de temporada en la lucha por el descenso. Después llegarían un pase de gol a Moncayola en la victoria contra el Villarreal (1-2) y otro para que Kike Barja abriese el marcador ante el Elche (2-0). Un refuerzo de lujo para que Osasuna haya alcanzado la salvación sin sufrir y que tendrá el corazón dividido en el Wanda Metropolitano.