LEGANÉS

Eraso, el asistente silencioso que disfruta más del pase que del gol

Con su pase de gol a Miguel ante el Rayo, Eraso completó su quinta asistencia. No hay nadie en el Leganés que regale más goles que este navarro ahora intocable.

Eraso, el asistente silencioso que disfruta más del pase que del gol
PEPE ANDRES DIARIO AS

El Rayo iba a sacar el córner y, en los alrededores del área del Leganés, Javi Eraso se afanaba en sus tareas defensivas. Es una de sus especialidades. Asier Garitano siempre lo piropea por su  trabajo a favor del equipo en esa tarea oscura escondida a los ojos de la prensa. Del aficionado. Ahí estaba Javi, aguardando el peligro ajeno sin saber en esa jugada, explotaría sus otras virtudes. Las ofensivas. El saque de esquina terminó sin peligro en la meta del Leganés… pero sí en la de Dimitrievski. Y Eraso tuvo buena parte de culpa.

Porque los pepineros lanzaron una contra fugaz que acabó en gol blanquiazul. El 0-1 en Vallecas lo marcó Miguel de la Fuente, pero lo sirvió él, Javi Eraso. Un pase preciso al hueco rompiendo la línea defensiva del Rayo que fue suficiente para encumbrar al navarro en un dato silencioso. Sin levantar demasiado ruido, se convertía en el máximo asistente del equipo con cinco pases de gol. Por detrás, Pardo (cuatro), Avilés, Borja y Gaku (tres).

“Vosotros metedla, yo, igual de feliz”

Guarismo silencioso porque Eraso no es un jugador de esos espectaculares que destacan por grandes acciones o filigranas llamativas. Casi lo contrario. Pero en ese juego de inercia pragmática se esconde la habilidad de regalar goles, virtud en la que se está afanando por su nuevo rol de mediapunta (desde que retornó Garitano es fijo en el puesto) y porque él mismo prefiere regalar goles que intentar meterlos. La falta de puntería es tema que le ocupa bastante.

“La gente no sabes la caña que me mete. A veces es duro soportarlo… Estás jugando tú, no has metido ni un gol, y sabes que tienes que aportar más. Hay que saber llevarlo. No volverte loco. Estar ahí. Pensar que el día menos pensado te puede entrar. Yo digo: ‘Yo os la paso, vosotros metedla y yo igual de feliz’”, comentó la semana pasada en una entrevista en AS, casi en un vaticinio de lo que sería su partido en Vallecas.

Recambio para un intocable

Un partido, el del lunes ante el Rayo, que le permitió seguir creciendo en minutos hasta rozar casi el top-10 de futbolistas con más presencia en el equipo en lo que llevamos de curso. Llamativo cuando, hasta enero, apenas había contado para el anterior entrenador. Martí no lo tenía en sus planes y eso lo colocó en la “rampa de salida” (Eraso dixit).

Panorama que dio un giro de 180º cuando Garitano retornó y lo devolvió al pedestal de hombre imprescindible en sus planes. Ahora acumula 1.431 minutos y es el decimotercer jugador de la plantilla con más presencia en Liga.

Ante el Logroñés, sin embargo, no podrá estar en el que habría sido su partido 350 como profesional. La quinta amarilla que vio ante el Rayo le impedirá ser de la partida y abrirá un dilema en Asier Garitano, que deberá escoger un recambio después de haberle concedido casi siempre la titularidad, ganada por su adaptabilidad a las ideas del entrenador, su sacrificio táctico y su capacidad silenciosa para regalar goles.