REAL MADRID

Hazard para hacer caja

El belga sigue decepcionando y dejó de ser intransferible para el Real Madrid. El club quiere ir fuerte al mercado en verano y si llega una oferta por él, valorará venderlo.

El aura de gran figura del Real Madrid que tenía Eden Hazard cuando fichó en 2019 se ha esfumado con una estrella fugaz. El belga atraviesa uno (otro, en realidad) de sus peores momentos en sus veintidós meses como madridista y el club blanco ha dejado de considerarlo un activo intocable. Ni su rendimiento ni detalles como esa controvertido momento de carcajadas con Zouma nada más ser eliminado el equipo blanco Stamford Bridge ayudan a su causa, aunque pidió perdón. El Madrid quiere ir este verano y el que viene muy fuerte al mercado con Mbappé y Haaland en la cabeza y necesita dinero ahora que el proyecto económico inmediato de la Superliga está aparcado sine die. Una vía de ingresos será la operación salida en la que no descarta incluir a Hazard si aparece una oferta y esta es interesante.

El Real Madrid no va a poner a Hazard activamente en el mercado, pero si hay interesados que llamen, se les va a coger el teléfono. A diferencia de futbolistas como Vinicius, blindado presidencialmente, el gran valedor de Hazard es Zidane y ese paraguas puede salir volando si Zizou separa su camino del Madrid al acabar esta temporada. El marsellés guarda un inquietante silencio y es plausible pensar que un nuevo entrenador llegará más tentado para pedir que se eche todo el carbón por Mbappé o Haaland que en intentar recuperar al belga.

El gran problema para el Madrid es que el valor real de Hazard ahora, es decir, lo que se podría ingresar por él, es un misterio. Ha caído por debajo de los 100 millones (y otros 40M€ en variables) que costó el traspaso con el Chelsea. Las webs especializadas varían. Transfermarkt le otorga un valor de mercado de 40M€ y la herramienta BeSoccer, incluso menos: 33,1 millones. Como gran estrella que es su sueldo es imponente, va acorde a ese estatus cuando fichó (ingresa 15M€ netos anuales) y aún tiene tres temporadas más de contrato, hasta 2024. Convencerle de aceptar un reto en otro sitio cobrando menos no parece sencillo.

El precedente Bale

El ejemplo más reciente de una situación que puede ser análoga fue el empecinamiento del Madrid con Bale. El club tardó en asumir que lo quizá lo mejor era separarse del galés y eso pasó porque fue el fichaje más caro de su historia desde 2013 (fueron 101M€). El resultado es que entre acumulación de percances físicos y polémicas extradeportivas, Bale se fue depreciando de manera irremediable año a año hasta el extremo de que la entidad blanca apenas podía contar con él en el terreno de juego y cuando sí pudo, la sentencia vino de Zidane, que le tiene en la mirilla desde que vivieron un roce personal en la final de Kiev.

Todo eso devino en que con Bale hubo que encontrar el mal menor, que fue mandarlo de vuelta a su anterior casa (el Tottenham) pagándole parte de su sueldo. Pura kriptonita para las cuentas del club. En julio tiene que volver y su aparente resurrección en estas últimas semanas en los Spurs abre nuevas posibilidades. Desde quedarse en el Madrid (si se va Zizou) a seguir en Londres si el Tottenham sigue estando interesado en negociar de nuevo. Una situación que si sucede en el futuro con Hazard sería catastrófica porque su influencia en los éxitos del Madrid está hasta ahora a años luz de la que tuvo Bale.