LEGANÉS

Medio centro, profesión de alto riesgo en el Leganés

Garitano alterna la titularidad intocable con periodos de ausencia entre los dueños de su sala de máquinas. Rubén Pardo y Perea, los últimos damnificados.

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Medio centro, profesión de alto riesgo en el Leganés
JUAN AGUADO DIARIO AS

La de medio centro se ha convertido en una profesión de riesgo en un Leganés que ha visto como su franja ancha en la medular es uno de los puestos con más inestabilidad desde que Asier Garitano ha retornado a Butarque. Las rotaciones mandan y lo hacen de manera extrema. Del todo a la nada y viceversa en un proceso que tiene ahora a Gaku Shibasaki y Rubén Pérez como principales beneficiados y Rubén Pardo y Luis Perea como perjudicados.

El caso del riojano, de Pardo, es especialmente llamativo. Con Garitano arrancó como un intocable que, sobre el césped, respondía con un rendimiento excelso. De hecho, fue nombrado mejor jugador de Segunda en febrero tras haber hecho tres goles de falta casi consecutivos (el primero lo anotó en enero) y mostrarse a un nivel excelso. Pero desde hace unas cuantas jornadas aquella condición de futbolista inamovible del once se ha volatilizado.

En las dos últimas jornadas no ha sido de la partida y contra el Sporting llegó a no disputar ni un minuto pese a estar en el banquillo. Tampoco lo hizo frente al Espanyol. La última vez antes del duelo de Cornellá en la que había sido citado y no había jugado fue en noviembre. Desde entonces siempre había tenido presencia en el equipo.

El resurgir de Gaku

En su puesto ha emergido con energía Gaku Shibasaki, al que Garitano dejó sin usar ni un minuto durante tres partidos consecutivos (Castellón, Oviedo, Fuenlabrada) para luego recuperarlo para la causa. Inicialmente el entrenador reconoció que su presencia en el once era una fórmula para ir recuperando al nipón de cara al play-off de ascenso.

Pero esa idea de usar a Gaku y Pardo de manera indistinta para ir amoldando sus ritmos a lo que está por venir se ha disuelto bajo el buen rendimiento del japonés, que ronda el 90% de pases acertados en sus últimas participaciones e incluso se ha permitido el lujo de asomarse al área. Contra el Alcorcón marcó un gol y dio una asistencia.

Rubén Pérez, capitán en el medio

A su lado juega ahora sin debate un Rubén Pérez de rendimiento también creciente. Tocado por los problemas físicos y las sanciones, la irregularidad era su tónica en el arranque de año. Pero desde que vio la discutida roja frente al Almería, este astigitano de 32 años ha encadenado cinco partidos completos del minuto uno al 90. Garitano parece haberle señalado sí o sí como su pivote por delante de la defensa.

Ahí también podía ejercer un Luis Perea con el que Garitano contó al inicio de su retorno con fe y oportunidades. Sin embargo, pasado un tiempo, el de Alcalá de Henares ha ido desapareciendo de las alineaciones. En los últimos ocho partidos sólo ha jugado uno de titular (en Mallorca, por las bajas) y en ese periplo apenas ha acumulado 76 minutos saliendo desde un banquillo que, el domingo, frente al Sporting, no ocupó. Garitano no informó de su ausencia por problemas físicos en la previa.