ATLÉTICO DE MADRID

Correa se redime en el líder

El argentino pasó una mala semana tras los fallos ante Sevilla y Betis, pero resarció con una actuación decisiva ante el Eibar: dos goles y una asistencia. El vestuario le arropa.

Correa celebra el 2-0 del Atlético-Eibar.
LALIGA

Cuando más se le criticó, Correa dio un golpe en la mesa y replicó con su mejor versión. Las visitas al Sevilla y al Betis le habían dejado tocado. El argentino falló ocasiones claras de gol en ambos partidos, pero recibió el cariño y el aliento de todos dentro del club y Simeone, que no es dudoso con él, le volvió a dar la oportunidad. De nuevo fue el '9' ante el Eibar. Y Correa logró la redención. Dos goles justo antes del descanso, con 1 minuto y 54 segundos entre ambos, para encarrilar el triunfo y cambiarle la cara al líder.

"Es lo lindo del fútbol. Cada fin de semana nos da opción de revancha. Estaba un poco mal por las ocasiones que había fallado, así que contento…", reconocía Correa tras el partido, con la calma de quien se ha quitado un peso enorme de encima. Más allá de los fallos en la doble visita a Andalucía, no marcaba desde el 24 de enero. Pero Simeone, que le dio un abrazo paternal sobre el césped del Villamarín, avisaba: "Me da bronca que no haga gol. Si sigue así llegará, porque en el fútbol y en la vida el trabajo paga". Y este domingo pagó por partida doble.

Correa sintió, además, el calor de todo el equipo. Marcó el 1-0 en un córner y sus compañeros se alegraron tanto como él. Savic llegó el primero al abrazo al que se unieron todos los demás. El vestuario sabe que Correa no lo ha pasado bien y que lo necesitaba. Al instante, llegó el 2-0, un golazo con una maniobra genial, control con giro para romper a Arbilla y definición sutil junto al palo. El 10 se tiró al suelo y los rojiblancos volvieron a hacer piña. En la segunda parte dio la asistencia del 4-0 de Llorente para redondear la actuación.

Uno de los hombres del Cholo

Para Simeone, Correa no es ni titularísimo ni lo contrario, pero la realidad es que siempre está y siempre juega. Desde que debutó en 2015, con 20 años, el argentino ha tenido que luchar contra esa etiqueta de revulsivo de segundas partes, de agitador. A su favor cuenta con la polivalencia que le permite jugar tanto en la banda derecha como en el ataque, acompañando al ariete o siéndolo él mismo cuando ha faltado Suárez. Esta temporada ha participado en los 41 encuentros (31 de Liga, ocho de Champions y dos de Copa), 29 de ellos como titular. En total suma seis goles y once asistencias (el mejor rojiblanco).

Correa no saca pecho en las buenas, como tampoco se queja cuando las cosas se tuercen. "Siempre nos genera vértigo, peligro y cuando le salen bien las cosas es determinante", resumía Simeone tras el 5-0 al Eibar, orgulloso de la rebeldía también de su pupilo. Contra el Huesca (jueves, 19:00) tiene muchas opciones de volver a formar en ataque con Llorente. Otra prueba dentro de la constante reválida que vive Angelito en el Atlético…