FINAL COPA DEL REY | ATHLETIC 0- BARCELONA 4

Aprobados y suspensos del Barça: De Jong deja su huella en la Copa

Enorme partido del holandés, pero también de Griezmann, que hizo el 1-0; y de Messi, que lo abrochó con dos goles y levantó su título número 35 como culé.

Con nervios de acero, Koeman no escuchó a los fatalistas y mantuvo el sistema que ha empujado al Barça en la última parte de la temporada. Tres centrales, con la titularidad de Piqué; De Jong en el centro del campo y Messi y Griezmann en la delantero en detrimento de Dembélé. Este fue el uno por uno del Barça:

Ter Stegen. Cumplió, aunque en directo siempre se observan sus dudas para jugar a campo abierto cuando se adelanta la defensa. Con el balón en los pies, en cambio, es muy seguro. No tuvo trabajo. Alguna mala salida por alto y un tiro parado a Raúl García.

Mingueza. Su objetivo, convertido en obsesión, fue no cometer errores desde su puesto de central derecho. Lo consiguió y, en su primera final, sacó sobresaliente y se llevó el título.

Piqué. Ver calentando a Araujo desde casi el principio de partido no resultó demasiado alentador. Pero era sólo por precaución. Piqué sabía que tenía que aguantar los 90 minutos, fue superior a Williams y, desde su seguridad y su carácter, el Barça dio un paso adelante.

Lenglet. También priorizó no equivocarse e ir a lo sencillo. Perfecto. Ha mejorado su nivel en los últimos meses.

Dest. Le falta brillantez para desequilibrar pero es persistente y garantiza presión e intensidad. Tiene mucha presencia.

De Jong. Partido memorable. No sólo dio la asistencia del primer gol e hizo el segundo. Estuvo por todas las zonas del campo y demostró que tenerlo como central, con esta juventud y exuberancia física, no es suficiente. Koeman lo ha hecho mucho más jugador.

Busquets. Se sabe las finales de memoria. Perfecto en el corte y la distribución a dos toques. Sobresaliente.

Alba. Impresionante temporada. El Barça sobrevivió en la Copa gracias a él en Granada y, en la final, jugó suelto y dio las asistencias del 2-0 y del 4-0. Fantástico.

Pedri. Brillante. Mueve al equipo con la clarividencia de un veterano. Con 18 años, jugar un partido al nivel que lo hizo, una exhibición, dice mucho de él.

Messi. Le puso el broche al partido con dos goles, uno de ellos espectacular. Con una pausa de jugador grande. El 4-0, fue suu conexión de toda la vida con Jordi Alba.

Griezmann. Como en la Supercopa, demostró que sabe jugar las finales. Hizo el gol más importante, el 1-0, y se movió con inteligencia todo el partido. Supo esperar bien su momento. Pudo cerrar el partido con el quinto, pero se lo anularon. Gran partido.

En la segunda parte salieron.

Araújo. Había estado calentando todo el partido de manera preventiva, pero no salió casi hasta el final porque Piqué estaba bien.

Ilaix. Jugar unos minutos en la final fue un merecido premio a su trabajo en los últimos dos meses. Disfruó como el resto de canteranos en el campo.

Braithwaite. En los pocos minutos que estuvo en el campo, se dejó ver. Provocó faltas y quería un gol, pero no tuvo oportunidades.

Dembélé. Su suplencia fue una sorpresa.