REAL MADRID 2 - BARCELONA 1

Piqué se encara con Gil Manzano y Modric le vacila: "Estás esperando para rajar, eh..."

El central, que no disputó ningún minuto, saltó al césped al final del encuentro para recriminar al árbitro el tiempo extra que añadió. Iturralde González considera que debió ver la roja por esa acción.

Gerard Piqué no disputó ningún minuto en el Clásico de este sábado, pero protagonizó una de las imágenes del encuentro. Una vez señalado el final del partido, el defensa azulgrana se fue hasta el centro del campo para recriminarle a Gil Manzano que sólo hubiera añadido cuatro minutos de descuento. "Ha habido cambios y ahí han estado un minuto más. Lo he mirado. Y cuatro minutos. Es acojonante", le criticó el central. El colegiado amonestó al azulgrana, como recogió en el acta: "Gerard Piqué fue amonestado por realizar observaciones de orden técnico una vez finalizado el encuentro y dentro del túnel de vestuarios". No obstante, el árbitro de As y de la Ser, Iturralde González, entiende que el central debió ver la roja. Modric también aprovechó para hacerle un comentario a Piqué cuando ambos se saludaron y justo antes de que el defensa se dirigiera hacia Gil Manzano. "Estás esperando para rajar ahora, eh...", le dijo el croata al azulgrana, según las cámaras de Movistar y recogió Carrusel Deportivo.

“Le tiene que expulsar. Le tiene que mostrar la tarjeta amarilla o la roja, pero no puede permitir que vengan a comerle la cabeza. Te puedes equivocar en un montón de cosas, pero un árbitro no puede perder su personalidad y tolerar actitudes fuera del reglamento", señaló Iturralde González, quien además añade que Gil Manzano cometió un error en el apartado del acta relativo a la amonestación a Piqué, porque "la regla 5 faculta a amonestar a los jugadores después del partido, cuando no hayan abandonado todavía el terreno de juego, pero una vez que ya han alcanzado el túnel de vestuarios, el árbitro no está facultado para amonestar. Lo que puede hacer en ese caso, es recogerlo en las incidencias, pero no amonestar". Según explica Iturralde, la amonestación debió ser pública y dentro del terreno de juego.