BARCELONA

Piqué: luz roja para Valladolid y ámbar para el Clásico

Según ha podido saber AS, el central ha sufrido un frenazo en su recuperación: descartado para jugar contra el Valladolid, su presencia en el Clásico está más en el aire que nunca.

Piqué: luz roja para Valladolid y ámbar para el Clásico

Cara y cruz para Ronald Koeman, que recuperará a Sergi Roberto para el partido ante el Valladolid, pero que mantiene las dudas sobre el regreso de Piqué a los terrenos de juego. Mientras que el de Reus tiene previsto recibir el alta este lunes, entrar en la convocatoria e incluso jugar unos minutos, el central catalán está totalmente descartado para el partido ante los pucelanos y a día de hoy nadie en el club se atreve a poner una fecha para su regreso, pese a que el jugador ha encaminado toda su recuperación para reaparecer el próximo sábado 10 de abril, coincidiendo con el Clásico en Valdebebas.

Piqué, que está trabajando a contrarreloj, podría acabar perdiéndose el partido contra el Real Madrid. Y es que, según ha podido saber AS, su recuperación ha sufrido más de un retraso y contratiempo en los últimos días, una situación que está sembrando muchas dudas en el club sobre sus opciones 'reales' de jugar el Clásico. Tanto es así que no está previsto que participe hoy en la sesión con el grupo. De hecho, ni tan siquiera ha podido completar aún un entrenamiento entero con el equipo.

Y eso que desde hace unas semanas, Piqué está poniendo los cinco sentidos para volver contra el Real Madrid y ayudar al equipo en el tramo final de la temporada. Sin embargo, su regreso se está complicando porque una rodilla, con el cruzado afectado, es siempre muy traicionera. Eso lo saben, mejor que nadie, los servicios médicos, que van con muchísima precaución y con el freno de mano puesto. De hecho, se cumple ya un mes desde que recayera y nadie en el club se atreve a garantizar aún su presencia el próximo sábado en Valdebebas. Que lo intentará es seguro, pero las sensaciones que transmite la rodilla en los últimos días no son las mejores ni permiten un exceso de optimismo.

Es evidente que la situación de Piqué es mucho más complicada que la de Sergi Roberto, pese a que ambos han seguido caminos casi paralelos esta temporada: se lesionaron en el mismo partido, ante el Atlético en el Wanda (1-0) y sufrieron sendas recaídas en febrero. Pero en el caso del central existe el agravante que además de la lesión en el ligamento lateral interno, hay que añadir la afectación del ligamento cruzado anterior, que dificulta la recuperación. Piqué optó por no operarse, desoyendo los consejos de la mayoría de especialista que le instaban a pasar por el quirófano, regresando en un tiempo récord de poco más de dos meses y medio, coincidiendo con el partido de ida de Champions ante el PSG en el Camp Nou (1-4). La rodilla aguantó cuatro partidos más, hasta que en la vuelta de las semifinales de Copa ante el Sevilla (3-0 dijo basta. No sin antes, dejar que Piqué lograra ‘in extremis’ el gol que llevó al equipo a la prórroga.

Por su parte, Sergi Roberto está a punto de salir del túnel: lleva prácticamente casi cuatro meses inactivo tras lesionarse a finales de noviembre y recaer en febrero, dos partidos después de su reaparición. Una rotura muscular en el cuádriceps de la rodilla derecha, a la que se juntó un positivo de coronavirus y una posterior recaída, complicaron sobremanera su temporada, en la que actualmente apenas suma 12 partidos y 889 minutos.