CHINA

Explota la burbuja en China

El último campeón, Jiangsu, desaparece. La crisis ha hecho caer en la quiebra a 16 clubes. Estrellas y técnicos han huido y buscan nuevos destinos.

Explota la burbuja en China

EI fútbol chino está en bancarrota. Lo que hace unos años eran opulencia y gastos desmesurados en fichajes se han convertido en quiebras y desapariciones de clubes. El último, sin ir más lejos, es el actual campeón, el Jiangsu Suning. El domingo la empresa que lo sustenta informó del cese de la actividad del equipo de fútbol.

No le ha servido ganar el último título. Las deudas acumuladas de los últimos años han acabado con un conjunto que pasó de ser un modesto de la segunda división a lograr proclamarse campeón de China. Buena parte de culpa lo tienen los 50 millones pagados por Álex Teixeira hace unas temporadas o los 28 abonados por Ramires. Incluso en 2019 se llegó a hablar de un interés por contratar a Gareth Bale, ni más ni menos. Toda una utopía.

Éxodo de estrellas y técnicos

Lo de Jiangsu es el último eslabón en una cadena que desde hace tiempo quedó oxidada. La burbuja del fútbol chino explotó y el COVID ha acelerado ese desinfle. En tres temporadas, de hecho, han desaparecido 16 clubes. Hace cuatro años China llegó a pagar 380 millones en fichajes; en el mercado actual lleva apenas 7,5. El refuerzo extranjero más caro es el desconocido croata Majstorovic, que ha costado apenas 3,3 millones. Nada que ver con los 60 que se pagaron en su día por Oscar o los 55 por Hulk.

El Gobierno intuía que esto podía pasar y quiso frenar el gasto en los fichajes más caros. La medida consiste en abonar la misma cantidad a la federación china que la que corresponde en transferencia internacional. Así, si algún club quiere pagar 10 millones por un jugador debe pagar otros 10 a la federación.

Además, desde esta temporada se ha activado un límite salarial de 3 millones de euros. De este modo, casi todas las grandes estrellas han tenido que salir: Teixeira, Hulk, Pellé, Ighalo, El Shaarawy, Rondón, Goulart... También ha habido un éxodo masivo de técnicos. No seguirán en sus clubes Rafa Benítez, Vitor Pereira, Bruno Genesio o Van Bronckhorst. Un campeonato completamente asolado, sin dinero, huérfano de estrellas y del actual campeón. El sueño chino era irreal.