REAL ZARAGOZA

“Estoy convencido de que vamos a sacar esto adelante”

Zapater asegura que confía mucho en sus compañeros, que el equipo ya ha demostrado que puede ganar partidos y que está en sus manos cambiar la dinámica.

Zaragoza
Zapater golpea el balón durante un entrenamiento.
ALFONSO REYES

Alberto Zapater, capitán del Real Zaragoza, se ha mostrado optimista de cara a lograr la permanencia, pero avisa de que va a ser duro: “Ahora estamos otra vez en el lío. Ya lo estábamos y creo que va a ser así hasta el final. Tenemos que pensar que cada partido es una final, que queda muy poco y que está en nuestras manos”. Además, el centrocampista ejeano ha asegurado que no esperaba ser titular en Oviedo: “Me enteré dos horas antes, cuando nos dan la alineación, pero yo trabajo día a día para estar preparado. Si me preguntas cómo me encontré, siempre se puede hacer mejor. Y sobre todo estoy disgustado porque se perdió”.

—¿Cómo está viviendo la actual situación del equipo como capitán?

—Todo el mundo sueña con serlo, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas y esta temporada está siendo bastante complicada. Es el día a día y somos conscientes de que es así. Cuando se pierde es duro, se ven las cosas de otra forma y lo que tenemos que hacer es revertirlo y eso pasa por pensar en el siguiente partido y ganarlo.

—¿Qué ambiente se respira en el vestuario?

—En el fútbol hablamos de estados de ánimo, ahora ha habido dos traspiés y debemos pensar que somos el mismo equipo que hace unos días tenía unas sensaciones muy buenas. Debemos volver a plasmarlo en el campo contra el Tenerife.

—El Real Zaragoza está alternado en los últimos años una temporada en la que está a punto de ascender con otra en la que lucha por la permanencia. ¿A qué se debe?

—Es algo que les pasa a todos los equipos del mundo, ya que en el fútbol la línea entre estar bien o no es muy delgada, al menos en Segunda. Que haya playoff hace que muchos equipos pasen de estar pensando en el sexto puesto a luchar por abajo. Hay un ejemplo muy claro de un histórico como el Deportivo, que estuvo a punto de ascender y ahora está en Segunda B. Si el otro día hubiéramos metido la que tuvo Narváez, estaríamos hablando de otra forma, pero en el fútbol se vive de realidades y la cuestión es que se perdió. Eso hace que se hagan otras valoraciones. En el fútbol en dos o tres semanas pasas de estar muy bien a estar en crisis, pero cualquier equipo del mundo.

—¿A qué se agarra el equipo para lograr la permanencia? ¿Qué mensaje le puede mandar a la afición?

—Creo que el equipo hasta hace poco ha demostrado que se puede confiar en él y que podemos ganar. Confío mucho en los compañeros y estoy convencido de que lo vamos a sacar adelante. Sé que muchas veces la gente se cansa de escuchar palabras y hay que hablar menos y plasmarlo en el campo. Está claro que no lo estamos haciendo y está en nuestras manos.

—¿Tienen la sensación de que en los dos últimos partidos han perdido esa solvencia que habían adquirido?

—No. Vosotros sois los que veis todo desde un mismo prisma, desde la televisión, y si lo veis así, será que estamos transmitiendo eso. El día del Málaga ganamos y en el primer tiempo creo que nos hicieron once o trece córneres en contra. El otro día creo que nos hicieron uno y no llegaron. Ser efectivos en las áreas y los resultados hacen que cambie el análisis. Ahora mismo necesitamos puntuar y somos conscientes de que hace dos jornadas habían pinchado todos y que ganarle al Alcorcón era un pasito adelante. Perdimos y en el fútbol dos derrotas seguidas hacen que puedas tener unas sensaciones totalmente diferentes. Ahora estamos otra vez en el lío. Ya lo estábamos y creo que va a ser hasta el final así. Tenemos que se conscientes de ello y si esa es la sensación que damos, en nuestra mano está cambiarla.

—¿Pero considera que se trata de un par de traspiés o que el problema futbolístico de este equipo es mucho más profundo que dos derrotas por errores puntuales?

—Yo lo que digo es que en el fútbol un traspié te puede llevar a otro traspié, al igual que ganar te lleva a ganar. Por eso el fútbol es el día a día y no nos podemos permitir pensar en lo mal que estamos. Es normal que después de perder, el vestuario esté fastidiado y jodido, cuando hasta hace dos semanas veías que sacábamos resultados y estábamos más animados. Debemos pensar en ganar al Tenerife y se verá todo de otra forma. Tenemos que pensar que cada partido es una final, que queda muy poco y que está en nuestras manos.

—Frente al Oviedo volvió a ser titular. ¿Cómo se encuentra a nivel individual?

—Estoy un poco resfriado, pero por lo demás estoy bien. Cuando uno no juega de continuo es más difícil estar preparado. Es verdad que no esperaba jugar. Me enteré dos horas antes, cuando nos dan la alineación, pero yo trabajo día a día para estar preparado. En toda la temporada creo que no me he perdido ninguna tarea entrenando y en eso sé que soy bastante afortunado, aun sabiendo todo el historial que tengo. La rodilla la siento genial y todo lo demás igual. No tengo veinte años, pero intento ayudar cuando me necesita el entrenador. El otro día jugué y si me preguntas cómo me encontré, siempre se puede hacer mejor. Y sobre todo estoy disgustado porque se perdió.