ATLÉTICO DE MADRID

Reválida para el motor atlético

El centro del campo rojiblanco se vuelve a medir a Casemiro, Kroos y Modric, que en Valdebebas se impusieron. Koke y Saúl apuntan al doble pivote.

Saúl y Koke en un entrenamiento.
JUAN AGUADO DIARIO AS

El Atlético sabe que gran parte del derbi contra el Real Madrid pasa por el centro del campo. El equipo blanco tiene su mayor poderío en su sala de máquinas, con Casemiro taponando y Modric y Kroos creando, con la posible ayuda adicional de Isco o Valverde. Por ello, Simeone trabaja para ganar la parcela ancha del campo.

En el partido de ida jugado en Valdebebas, el Madrid fue muy superior en esa franja, controlando la posesión y los tiempos del partido desde el inicio y más después de adelantarse con un gol del propio Casemiro, todo un peligro a balón parado. Los medios de Zidane apretaron al Atlético con su presión y dejaron a Koke, Herrera, que fue titular y que por entonces pasaba por un buen momento de forma y Llorente sin prácticamente oportunidades de hacerse dueños del encuentro.

El Cholo cambió su formación a una defensa de cuatro para intentar potenciar el medio, dando entrada en la segunda mitad a Lemar en banda, Saúl en el centro y en los últimos minutos a Kondogbia en el pivote para poner algo de desequilibrio y músculo en el intento de igualar fuerzas. Pero ya era tarde, el Madrid se hizo con los tres puntos y dejó al Atlético con muy pocas ocasiones de gol y la impresión de que los blancos les habían sobrepasado en el medio.

Ahora, Simeone prepara su táctica para intentar igualar fuerzas. Una defensa de cuatro de partida, con Hermoso como lateral izquierdo con la opción de volver a pasar a los tres centrales si es necesario en cualquier momento del partido. El Real Madrid tiende a usar un solo punta, y si es Benzema, baja a recibir al medio y en la ida los tres centrales se quedaban sin referencia ni nadie a quien marcar. Por lo tanto, es innecesario poblar tanto la zona perdiendo efectivos más cerca del medio. Una posición que, según lo probado por el técnico, estaría cubierta con Koke y Saúl en el doble pivote, dos de sus hombres de máxima confianza, con Kondogbia, Torreira y Herrera esperando desde el banquillo.

La posición de Llorente arriba junto a Suárez puede marcar una presión más alta, con la capacidad de juntarse a los dos canteranos rojiblancos para igualar numéricamente el centro del campo. Y Correa y Carrasco en la banda dan profundidad y desborde, pero también muchísimo trabajo. Todo ello a la espera de que Lemar supere las molestias y pueda estar disponible para el derbi cuando pasa por un gran momento de forma. Si el francés está bien, podría entrar en el once y cambiar las primeras probaturas.

Koke estaba llevando a cabo una temporada brillante desde el pivote, aunque es cierto que en los últimos partidos ha perdido brillo y el equipo lo ha notado mucho. Saúl ha ido mejorando sus prestaciones después de pasar una parte de la temporada como suplente. El Atlético es consciente de que el centro del campo marcará gran parte de las suertes en el partido y quiere hacerse fuerte con la lección de la ida aprendida.