LEGANÉS

Eraso, el renacido de Garitano

El navarro fue el jugador con mejor porcentaje de pase (84,9%) en el Leganés – Lugo y dio la asistencia del empate a Sabin. Garitano confía en él para ser pieza clave en su retorno.

Eraso, el renacido de Garitano
JESUS ALVAREZ ORIHUELA DIARIO AS

Javier Eraso fue uno de los hombres más destacados del Leganés en el triunfo (3-2) ante el Lugo. La frase no sería noticia de no ser porque el de Pamplona ha pasado del destierro con Martí (284 minutos en Liga hasta ahora) a tener visos de convertirse en puntal imprescindible con Garitano. Una confianza que el de Bergara le transmitió apenas retornó a Butarque hace una semana y que este ex del Athletic transformó en un partido excelso.

Lo dicen sus datos. En todo el partido no hubo futbolista alguno de los 32 que jugaron algún minuto que tuviera tanto acierto en el pase como él. Un 84,9% de los 33 pases que dio terminaron en buen puerto. Uno de ellos, por cierto, fue la asistencia con la que Sabin Merino puso el importantísimo empate a uno cinco minutos después del 0-1 del Lugo.

La jugada fue resumen paradigmático de por qué Garitano confía tanto en este futbolista al que ya tuvo bajos sus órdenes en Segunda B, Segunda y Primera División. La acción nació de sus botas y entre líneas. Algo escorado a la derecha, Eraso abrió a la derecha para que Rober Ibáñez encarara. El extremo la puso rasa al área, pero la bola terminó en rechace que Sabin metió a Eraso. Con franca opción de tiro, se lo pensó dos veces y acabó poniendo el balón atrás para que Sabin, solo de marca (el propio Eraso había atraído la atención de la defensa) fusilara. Eso es lo que quiere Garitano de Eraso. Eso y más.

Por que este mediocampista veterano en Butarque (suma seis temporadas de pepinero) también aporta alta presión en la salida del balón rival, desahogo en la movilidad de balón (le gusta ejercer de pivote entre líneas) e incluso acierto en el balón parado, donde ejerce como uno de los favoritos de Asier.

Todo eso lo puso en práctica en este partido que fue, para él, el de la resurrección como integrante de un Leganés en el que se le supone que tendrá un rol capital. Primero, por la propia confianza que Garitano tiene en él. Pocos jugadores del plantel pepinero saben a lo que quiere jugar el de Bergara. De ahí que no era sorprendente que confiara en él desde el primer minuto.

Pero es que además, la actual plantilla del Leganés está hecha de tal forma que no hay muchos hombres capaces de desempeñar ese rol de mediapunta. Martí tenía claro que quería jugar con un 4-4-2 en el que esa figura no existía. De ahí que Eraso no contara con oportunidades, más allá de la propia confianza que le tuviera el entrenador mallorquín. Gaku también puede ejercer en ese rol, pero con un perfil más de fino estilista. Juan Muñoz o Brandon alguna vez han ocupado ese puesto, pero más con el rol de segundo delantero que de medio fajador, un papel en el que, por ahora, emerge con potencia Javier Eraso.