DEPORTIVO 0- COMPOSTELA 2

El Compostela sepulta a un Deportivo de esperpento

Brais y Miki sellaron la justísima victoria visitante. Horrible debut de Rubén de la Barrera en Riazor que deja al Deportivo en pánico a 8 puntos del líder.

Brais, tras marcar el 0-1 del Compostela.
Jesus Sancho (Sanchofoto) Diario as

El Deportivo llegaba al partido ante el Compostela necesitado tras sumar solo dos de los últimos doce puntos. Una mala racha que se llevó por delante a Fernando Vázquez hace doce días con Rubén de la Barrera como factor para despegar. La reacción no llegó en Salamanca (0-0) y todavía menos ante el Compostela, en un partido que posiblemente haya sido el peor de toda la temporada de los blanquiazules. Un equipo sin juego, sin sangre, sin profundidad, con miedo al balón y que persiguió sombras durante toda la tarde. Todo lo contrario el Compostela, que fue merecedor de la victoria, e incluso por un marcador más abultado. Gran mérito de los de Yago Iglesias, que se sitúan a un punto de los coruñeses. La derrota, la segunda de la temporada en Riazor, deja al Deportivo a ocho puntos del líder, Unionistas. Pánico en A Coruña, porque el peligro ya no es no terminar primero, el peligro real es no meterse en la siguiente fase.

De inicio no hubo sorpresas en ambos onces. Brais por el lesionado Primo en el Compostela. Tres novedades en el Deportivo con Derik y el regreso de Diego Rolan y Claudio Beauvue. Y la puesta en escena fue visitante, con los santiagueses mejor colocados, con las ideas más claras y llegando. Primero con una clara de Saro, luego con un gol anulado al salir el balón previamente. Veinte minutos de desconcierto local. Veinte minutos a velocidad de tortuga ante un Compos que parecía una liebre en anticipación, circulación y profundidad al ritmo del exdeportivista Bicho. Primer tiempo realmente decepcionante de los de Rubén de la Barrera, disfrute sin premio de los de Yago Iglesias. Un Depor al que siempre le sobró un toque, incapaz de superar una línea en combinación, renunciando al uno contra uno, con casi pánico al balón y terror a equivocarse. Planicie absoluta traducida en cero disparos entre los tres palos y uno de Borja Galán fuera. Sin rastro de mejoría, más bien un Depor incluso peor al de otros partidos recientes, que ya es decir.

El segundo tiempo comenzó con una muestra del abismo al que se acerca el Deportivo. Enorme error de la defensa santiaguesa para que Beauvue, solo y centrado, rematase de forma horrorosa para perdonar el 1-0. Contra del Compostela, posible falta a Mujiad no pitada, y gol de Brais para convertir en un minuto el miedo local en pánico. Duro, pero justísimo ante los méritos de unos y otros. Y pudo ser peor en el 57’, cuando Guille Torres mandó fuera un gol casi cantado. Desastre blanquiazul de un conjunto sin recursos tácticos y técnicos con un Rubén de la Barrera tan parado en el banquillo como el equipo en el campo. Si el desastre no era suficiente, Mujaid vio la segunda amarilla (la primera fue por protestar) dejando a los coruñeses con un uno menos en el 64’. El siguiente mazazo llegó en el minuto 76, con un esperpento defensivo de época en el gol de Miki. Fiesta del Compos, funeral para un Deportivo que empeora según pasan los días.