COPA (DIECISEISAVOS) | CORNELLÀ 0 - BARCELONA 2

Aprobados y suspensos del Barça: Araujo, Dembélé y Pedri se piden otra ronda de copas

Otros jugadores como Trincao, Pjanic o Junior dejaron sensaciones agridulces, cometiendo muchos errores y desaprovechando una nueva oportunidad.

Neto: Partido no tan tranquilo como esperaba el meta brasileño, sobre todo por el empeño de Medina de mirar a portería. En todo caso, resolvió todos los remates a puerta con acierto. Un poco más dubitativo estuvo a la hora de los centros laterales y saques de esquina.

Mingueza: Es evidente que no se mueve como pez en el agua por la banda derecha, aunque al menos nunca le pierde la cara al partido. En la primera parte no se entendió nunca con un perdido Trincao, pero en la segunda, con Dembélé, todo fue mucho más sencillo. Seguramente repetirá en la banda ante el Elche.

Araujo: Espectacular. Un central impresionante en todos los sentidos. Contundente, poderoso, rápido, batallador, sufridor y así hasta que se acaben todas las palabras. Estamos ante un central que puede hacer historia en el club. Provocó un penalti, se jugó el físico en varias ocasiones y demostró a todo el mundo por qué los candidatos no creen necesario traer ahora a Erir García.

Lenglet: Jugó con el brazalete de capitán. Su partido fue correcto, sin más. Eso sí, provocó un penalti, que lamentablemente desaprovechó Dembélé. Bien en la anticipación y en la salida de balón, a veces peca de falta de contundencia.

Junior: Jordi Alba puede respirar muy tranquilo. El dominicano no es rival para el español. Juego plano, sin estridencias y con más fallos que aciertos en la cuenta final. Si el Milan lo quiere, es para pensárselo.

Pjanic: El bosnio jugó un partido discreto, en el que penalizó sobremanera su error en el penalti, aunque en honor a la verdad más que un fallo de Miralem fue un acierto del meta rival. Estuvo acertado en algunas acciones aisladas y hasta llegó a rematar a puerta, con Ramon tocando el balón lo justo para enviarlo al larguero. Pero a Pjanic se le pide más protagonismo en el juego. Su nivel mejoró con la presencia de Buquets en el campo.

Ilaix: El joven centrocampista guineano debutó con un balance más que digno. Luchó por todos los balones, quizás con un exceso de ímpetu en alguna ocasión, provocando faltas innecesarias. No se escondió nunca y hasta buscó el gol, con un remate desde fuera del área que acabó muy lejos de la portería. En todo caso, un debut prometedor.

Riqui Puig: Estuvo muy participativo en la primera parte, buscando y pidiendo todos los balones, pero lo cierto es que el de Matadepera cometió muchos errores no forzados. No sabemos si fue por tanto desacierto o porque vio una amarilla, pero Koeman decidió que ya no saliera tras el descanso.

Trincao: Partido tan decepcionante como escaso de ideas del portugués. Empezó jugando por la derecha y tras el descanso probó por la izquierda, con nefastos resultados en ambos ecosistemas. Probó un remate de volea a un saque de esquina de Pjanic, con cierto peligro. Es evidente que al extremo luso le viene demasiado grande el traje del Barcelona. Su futuro a corto y medio plazo está fuera del club. Ha de buscar un equipo que se amolde más a su nivel, un equipo que no salga cada día de caza mayor.

Braithwaite: Marcó un gol en el último suspiro del partido gracias a un acto de generosidad plenipotenciaria de Pedri. El danés siempre lucha y nunca da un balón por perdido. Antes del gol, tuvo una gran ocasión, solo ante Ramon, pero su remate a bocajarro fue directo al muñeco.

Griezmann: El francés sigue sin convencer. No se puede negar que lo da todo en el campo, que su juego suele ser muy generoso y que siempre busca ayudar al compañero en el campo, pero Antoine no llegó al Barça para esto, sino para decidir partidos y coliderar un proyecto. Pues a día de hoy, ni lo uno ni lo otro. Ante el Cornellà además volvió a errar balones injustificables, sobre todo tras un gran pase de falta de Pjanic, enviando un balón a las nubes cuando estaba solo ante el portero.

CAMBIOS:

Dembélé: Salió tras el descanso y revolucionó el partido, con sus incursiones por la banda derecha, haciendo añicos el orden defensivo del Cornellà. Se desquitó del penalti fallado, lo lanzó al centro y sin apenas peligro, con un extraordinario derechazo al que nada pudo hacer Ramon, que llegó a rozar el esférico.

Sergio Busquets: Supo darle sentido y clarividencia al juego del equipo cuando más lo necesitaba.

Pedri: El canario es siempre el faro en la tempestad y la luz en el túnel. Cuando salió al campo, en el minuto 73, el equipo empezó a jugar a otra cosa y a hacerse literalmente como el dueño absoluto del partido.

Konrad: En la primera pelota que tocó estuvo cerca de batir a Ramon. Sus incursiones por la banda izquierda tuvieron siempre marchamo de peligro.