Finalizado

SUPERCOPA (FINAL) JUVENTUS 2-NÁPOLES 0

CR760 es supercampeón

Un gol de Ronaldo, que ya superó a Bican y es el máximo goleador de todos los tiempos, y otro de Morata en el descuento le dan la Supercopa a la Juventus.

Andrea Pirlo ya tiene su primer título. La Juventus batió al Nápoles 2-0 y conquistó así su novena Supercopa italiana, gracias sobre todo a un tanto que agrandó la leyenda de Cristiano. El exmadridista sumó el gol número 760 de su carrera, superando así a Bican y convirtiéndose en el mayor goleador de todos los tiempos. Su enésimo récord llegó con un título más.

La primera sorpresa del día fue el regreso de Cuadrado, ausente por covid desde el 22 de diciembre y disponible gracias al doble PCR negativo. Pirlo decidió utilizarlo desde el primer minuto en la banda derecha, con Kulusevski al lado de Cristiano en la delantera. Los bianconeri intentaron hacerse con el control del partido en la primera parte, pero apenas encontraron huecos y los sureños, en cambio, daban más sensación de peligro cuando salían al ataque. Antes del descanso, de hecho, la mejor ocasión para abrir la lata fue para los azzurri, con un precioso testarazo de Lozano a pase de Demme, neutralizado milagrosamente por Szczesny. La reanudación empezó con una mala noticia para los turineses, que perdieron a Chiesa por lesión.

Su sustituto, Bernardeschi, rozó el 1-0 nada más volver al verde y a partir de ahí el campeón de Italia se despertó. La Juve encerró a los sureños en su área y un doble error de Manolas y Bakayoko propició el gol de Cristiano, que empujó entre palos tras un córner su gol número 20 en 20 partidos. Gattuso, ahí, decidió sacar a Mertens, que a pesar de no estar al 100% protagonizó la jugada que pudo cambiar la historia. El belga, en el área juventina, anticipó a McKennie, que golpeó su tobillo en lugar del balón. Un penalti claro (que el árbitro concedió tras ver las imágenes del VAR), que sin embargo Insigne chutó fuera. Los azzurri, después del error, se volcaron al ataque, pero, tras otra gran intervención de Szczesny ante Lozano, llegó el contragolpe de la sentencia, que firmó Morata. El duodécimo tanto del español desató la fiesta bianconera: un título, como dijo Cristiano, “para ganar confianza”. Y dejar atrás la crisis.