COPA (DIECISEISAVOS) | ALCOYANO 2-REAL MADRID 1

Un 'Alcoyanazo' 70 años después

El conjunto de la moral vuelve a ganarle al Madrid, como hizo en el 1951 por idéntico resultado. La afición vivió la locura en sus casas.

A las 23:30, una hora y media después del toque de queda, en Alcoy se desató la locura. La ciudad, confinada y desbordada por la tercera ola, se llevó una alegría en plena depresión. Su Alcoyano estaba de vuelta. 70 años después, el equipo de la moral se impuso de nuevo al Real Madrid, como en 1951. Curiosamente, el resultado fue el mismo. José Juan, Solbes y Juanan pasarán a la historia de un equipo capaz de derrotar a un gigante con diez jugadores, tras una remontada y un gol agónico en la prórroga. La locura se desató en el césped y luego en el vestuario. Ningún jugador del Alcoyano se creía lo que estaba pasando. En solitario, fueron saliendo al terreno de juego tras el pitido final para ser conscientes de su hazaña. Con videollamadas, fueron contando a sus familiares la gesta.

Cuando parecía que el sueño del Alcoyano iba a durar 44 minutos, apareció Solbes, un chaval de Cocentaina, para convertirse en el héroe de toda una ciudad. El gol de Juanan y las paradas de José Juan hicieron el resto. El gol de Solbes retumbó en Alcoy, especialmente en los balcones colindantes al estadio. Los tambores y los cañones de confeti afloraron a diez minutos del final. Alcoy ya estaba orgullosa de su equipo, del que dicen que tiene más moral que nadie. De ahí se pasó a los cánticos desde las terrazas. Nadie dormía en la ciudad.

El 0-1 de Militao coincidió casi con el toque de queda, momento en el que los curiosos tuvieron que abandonar los aledaños de El Collao para marcharse a sus domicilios. Fueron muchos los seguidores los que se las ingeniaron para subirse a vallas y montículos próximos para intentar ver algo del partido en la primera parte. Luego, Alcoy se convirtió en una ciudad fantasma. 

Los más privilegiados fueron los vecinos que viven en los edificios próximos al estadio. Las terrazas se engalanaron para la ocasión, con globos azules y blancos, bufandas y banderas. En los balcones se vivió la visita del Madrid con comodidad. Estos aficionados fueron de los pocos que le pusieron algo de ruido a El Collao más silencioso. Nada tuvo que ver con la última presencia del Madrid en Alcoy, hace ocho años.

Muchos curiosos también se acercaron al estadio para esperar el autobús del Madrid. La gente tuvo que conformarse con eso por culpa de una pandemia que está haciendo estragos en Alcoy, donde la incidencia supera los 2.000 casos por 100.000 habitantes.

Los jugadores del Alcoyano aprovecharon la ocasión para intercambiar las camisetas con muchos de sus ídolos. El club también estuvo a la altura, adecentando el estadio y cumpliendo con todas las medidas de seguridad. El Alcoyano, como recuerdo, le regaló a toda la expedición del Madrid una caja con mascarillas conmemorativas con la fecha del partido y el escudo del club de la moral. Un día que el Alcoyano jamás olvidará y que ya pasa a la historia del Madrid.