REAL MADRID

Hazard, ahora o nunca

Al belga se le terminan las excusas y esta Supercopa de España, como le ocurrió en la pasada a Courtois, aparece como la ocasión de oro para redimirse.

EI Real Madrid fichó a Eden Hazard para convertirlo en el epicentro de su proyecto postCristiano y desde entonces, año y medio después, el belga no ha podido pasar de ser una nota al margen. El club mantiene la fe en su apuesta, Zidane le protege tras sus continuas lesiones (ocho como madridista) y le favorece retornos ‘amables’. Pero todo ese apoyo no desemboca en Hazard ofreciendo una versión al menos notable.

La afición blanca empieza a observar con preocupación a una estrella que no contribuye a un Madrid anémico de goles (Hazard sólo ha conseguido tres como madridista) y al que ni siquiera ha podido aportar aún 2.000 minutos de juego. Ha disputado 1.964’, el 31 por ciento de los posibles. Pamplona vió a un Hazard plomizo y el Madrid sigue pagando al Chelsea los bonus variables (se firmaron hasta 40 millones de euros), además de los 100M€ fijos por un crack que apenas ha contribuido como se espera de él. Máxime cuando en la retina del hincha está Hazard siendo decisivo y el MVP de la Europa League ganada para el Chelsea junto antes de llegar al Bernabéu en 2019.

Pero esta Supercopa es el catalizador que necesita Hazard. La del año pasado, en Arabia Saudí, le sirvió a Courtois. El compatriota de Hazard ahuyentó los fantasmas, se creció ante los focos y dio inicio a ese estado de forma soberbio que le llevó a ser el Zamora de la pasada Liga. Eden tiene el espejo de Thibaut para mirarse.

Su posible primer Clásico...

La Supercopa es una ocasión de oro y más teniendo en cuenta los ingredientes del guiso. Que este nuevo Athletic de Marcelino es un enigmático reto y que si se supera la finalísima podría deparar otro Clásico este curso. Sería el primero para Hazard con la elástica blanca. Las lesiones le privaron de los de la pasada Liga y de la visita del Madrid al Camp Nou en esta. El balance de esos tres duelos contra el Barcelona (dos triunfos y un empate) muestra que este Madrid reciente sabe apañárselas de sobra sin Hazard en el gran partido de nuestro fútbol, razón de más para que Hazard quiera subirse a esa inercia si hay Clásico en la final del domingo.