FÚTBOL

Dos españoles proponen a la FIFA el VAR del futuro

Galán y De Alba, que pugnan con FIFA por la patente del videoarbitraje, se cartean con dicho organismo para mejorar la tecnología con nuevas innovaciones.

El VAR sigue dando que hablar y no sólo por lo que pasa por dentro del campo. Una vez superada la fase de implantación en casi todas las grandes competiciones del mundo, toca seguir evolucionando y mejorando la herramienta. Eso ha hecho Antonio Ibáñez de Alba, que negocia, junto a su socio Miguel Ángel Galán, con la FIFA implantar unas invenciones que ha realizado y que tiene patentadas desde noviembre bajo el nombre de 'Control de decisiones arbitrales para uso deportivo' y 'Dispositivo de ayuda inteligente para árbitros'.

Antes de conocer en profundidad estas innovaciones hay que recordar el conflicto por la autoría del VAR que está en los tribunales. Actualmente FIFA es la propietaria de dicha tecnología, pero hay varias personas que pugnan por adjudicarse el invento. Dos de ellos son los socios anteriormente mencionados, que se unieron hace poco más de un mes. Miguel Ángel Galán tiene la propiedad industrial de la marca reconocida por la UE, mientras que Antonio Ibáñez de Alba asegura ser el propietario intelectual de dicha herramienta tras registrarla en 1995 y denunciar a Mario Conde por apropiarse de dicha patente. En este conflicto no hay que olvidar que también está Francisco López. que como demostró en 2017 en AS, registró el invento en 1999 bajo el nombre de 'El Fútbol del Siglo XXI' y es el único que ha llevado a FIFA, UEFA y RFEF a los tribunales por considerar que le han quitado su invento.

En la defensa de De Alba y Galán por su autoría del VAR, entablaron conversación con la FIFA, como ha podido corroborar AS. En el carteo que han intercambiado en el último mes ambas partes, están las nuevas ideas de De Alba, inventor, para mejorar la tecnología del VAR y ayudar en las decisiones arbitrales. La información de sus mejoras para la herramienta lleva un par de semanas en manos de la FIFA, que lo están estudiando.

Una de las innovaciones de De Alba que está estudiando FIFA son unas unidades de triangulación situadas bajo el césped. Con ello se logrará ubicar en tiempo real a los jugadores y el balón. También se detectará el fuera de banda con un segmento que se ilumina de color azul para que el saque se realice por la zona correcta, dicho segmento cambiará a rojo si el jugador reanuda el juego por la zona incorrecta. Lo mismo sucederá para detectar si el balón ha salido por la línea de fondo (se iluminaría con un azul brillante). También serviría para detectar goles fantasmas: si un balón impacta en uno de los tres palos, pero no supera la línea de gol, dicho poste se iluminará de color azul; en caso de que si entrase el color, se iluminará la portería un rojo intenso. La iluminación de los segmentos de las bandas también serviría para detectar fueras de juego: si existe posición ilegal se pondrían en rojo, al igual que la línea de fondo y, en cambio, la portería no se iluminaría.

El futuro de dichas conversaciones y el tipo de desenlace que tenga puede ser vital para el uso del VAR. No por su mejora, sino porque Galán y De Alba aseguraron cuando se asociaron que si FIFA y UEFA no les reconocían como los 'propietarios' del VAR irían a los tribunales y pedirían como medida cautelar la prohibición del uso del VAR ante lo que ellos consideran uso indebido de la marca y la patente. Al final, el protocolo del VAR va a parecer más sencillo que el intríngulis y conflicto de su autoría.

FIFA ya trabaja en mejorar el fuera de juego del VAR

En los últimos años, FIFA ha pedido a las empresas proveedoras de dicha tecnología que perfeccionasen la herramienta. Además de crear un VAR más minimalista, y por lo tanto low cost, al que tengan acceso competiciones menos potentes y con menor poder adquisitivo, también han creado una fuera de juego semiautomático. Con dicho software se evitaría que fuesen los propios árbitros de VAR con ayuda de los operadores los que trazasen las líneas para detectar si existe o no fuera de juego.