REAL MADRID

El enigma de Lucas Vázquez

De lo más regular y destacado de este Madrid desconcertante, deslizó tras salirse en el triunfo con el Mönchengladbach su inquietud por su futuro.

Muchas veces las cosas, incluso las más importantes, se dicen sin decir del todo o diciéndolas a medias. A Lucas Vázquez (29 años) le salió un poco así anoche, tras otra actuación de mucho mérito y extensamente aplaudida. El gallego sólo deslizó lo complicada que es su situación actual: acaba contrato el próximo 30 de junio y desde el 1 de enero es libre para negociar con otro equipo, pero quiere renovar y el Madrid ni le ha llamado ni tiene decidido hacerlo.

Como ocurre con Ramos y con Modric, crecen las voces también en torno a este caso. En su noveno encuentro del curso en el lateral derecho, lideró en remates bloqueados (2, como Modric y Benzema), centros (5, uno de ellos para la asistencia del 1-0), ocasiones creadas (5, como Kroos y Benzema) o toques (120), con un acierto en el pase del 88,17% pese a que perdió 16 balones.

Minutos después de su enésima reivindicación, Ricardo Sierra, de Movistar, le preguntó sobre su futuro y Lucas trató de escaparse. "Es un tema complicado. Tengo la conciencia tranquila, veremos lo que pasa. Yo me dedico a trabajar día a día", despejó primero. Pero Sierra, a continuación, volvió a la carga, insistiéndole en que, al margen de lo que ocurra, qué desenlace le gustaría a él. "En el fútbol a veces no sólo depende de una parte o de otra, yo estoy contento de estar en el Real Madrid", remató.

Un fijo para Zidane

Lucas no se metió de lleno en el charco, pero su enigmático mensaje tiene una traducción clara. Su deseo es ampliar su vinculación con el equipo de su vida, el que le formó desde que llegó procedente del Ural con 16 años y con el que ha alzado tres Champions, tres Mundial de Clubes, dos Ligas, dos Supercopas de España y dos Supercopas de Europa en cinco temporadas. Pero a la vez sabe que en la dirección deportiva no andan por la labor de satisfacer esa ilusión. Ya en verano, al contrario, se pretendía darle salida, facilitando su adiós en agradecimiento por los servicios prestados.

Entonces, como ahora, Lucas encontró un apoyo capital, un Zidane que siempre ha creído en él. Lo demuestran las recurrentes defensas en los medios del técnico al jugador, pero también los datos en su trayectoria en el banquillo: en ella, el de Curtis aparece como el sexto futbolista en partidos (167), decimotercero en minutos (8.458), décimo en goles (18) y tercero en asistencias (39). Por Lucas, como por Zizou, como mínimo se abriría el debate acerca de su ampliación; sólo queda la otra pata del banco, la del club…