ITALIA

Los ultras del Foggia incendian la puerta de la casa de uno de sus jugadores

El jugador y su familia se encontraban durmiendo. Gentile había tenido que renunciar al brazalete, acusado de ser cercano a la directiva.

Gentile, durante un partido con el Foggia.
Foggia Calcio.

Un episodio de violencia en el fútbol italiano. Los ultras han vuelto a atacar y lo han hecho en el domicilio de un jugador del Foggia de la Serie C. Federico Gentile, de 35 años, vio entrar humo en su casa mientras la familia estaba durmiendo. El centrocampista del Foggia, que se encontraba con su mujer y sus dos hijos, afortunadamente, no tuvo que lamentar daños personales, nadie salió herido, pero el club y la ciudad han condenado rápidamente los hechos, una vez conocido que la agresión había sido ocasionada por los ultras del equipo.

Desde Italia se informa de que el motivo sería la supuesta cercanía de Gentile con la directiva, con la que está enfrentada el grupo de aficionados radicales. El mismo toma a Gentile como la mano de los dirigentes en el vestuario después de que llegara del Como en 2019 junto al presidente y al director general. El episodio tuvo lugar en plena noche. El jugador percibió sobre las dos de la madrugada que entraba humo en el domicilio a través de la puerta principal a la que habían prendido fuego con un líquido inflamable, según relata la Gazzetta dello Sport. El fuego fue advertido por los vecinos también, que rápidamente acudieron para apagar el fuego y socorrer a la familia. Los ultras del Foggia han venido manifestando su discrepancia de forma vehemente con la directiva. Incluso en la víspera del partido contra el Bari apareció un cartel en el césped exigiendo su salida del club, de que son nuevos propietarios.

Antecedentes.

No es el primer acto de este tipo que protagoniza el grupo radical. Bien lo sabe Pietro Iemmelo, actual jugador de Las Palmas. En marzo de 2019 prendieron fuego a su coche aparcado delante después de una derrota contra el Lecce en el derbi de Puglia. Gentile, objetivo del grupo ultra, había decidido renunciar a la capitanía y que esta fuera rotatoria debido al ambiente de bélico que se había instalado entre los radicales y la dirigencia. Ahora en la ciudad se ha instalado el estupor puesto que los ultras han ido demasiado lejos.