FERENCVAROS - BARCELONA

Ferencvaros, un club aún más polideportivo que el Barça

Su centro deportivo en el parque Nepliget alberga secciones potentes de waterpolo, balonmano, deportes de hielo, esgrima, lucha libre o gimnasia.

La Champions de waterpolo para el Ferencvaros.
Fradi.hu

En la parte sureste de la monumental Budapest emerge el parque Nepliget. Construido para conmemorar el centenario entre Buda y Pest (1873), en sus 110 hectáreas se ubica el SportKozpunt, la inmensa ciudad deportiva del club más importante del país, el Ferencvaros, más que un equipo de fútbol y más polideportivo que el Barcelona, que cuenta con hasta 15 secciones con grandes deportistas en sus filas.

La joya de la corona es el equipo masculino de waterpolo, campeón de Europa en 2019 y ganador de 23 títulos de Liga, cuya plantilla es la base de la selección desde que en 2016 volvieron a la elite tras unos años de sequía. "Para ellos la liga húngara es incluso más importante que la Champions. Quieren ganarla siempre y han apostado por ello gracias a que el equipo de fútbol ha empezado a obtener más ingresos y han podido beneficiarse", comentó Adrià Delgado, quien ha jugado en Hungría en dos etapas (2014 y 2016). El waterpolo es una pasión, el tercer deporte más popular y seguido por detrás del balonmano. En el Elek Gyula Arena juega sus partidos los equipos masculinos y femeninos que se encuentran entre los tres mejores del país, especialmente las chicas, quienes suman 12 ligas.

El equipo de hockey hielo del Ferencvaros.

Pero al margen de los éxitos y profesionales deportes de equipo, el Ferencvaros tiene otras secciones minoritarias pero igual de relevantes en la cultura deportiva del país. Un ejemplo es la natación, con olímpicos como David Verraszto o Liliana Szilagy, ahora entrenada por Shane Tusup, ex técnico de Katinka Hosszu. Incluso tiene una pista de hielo en la que se entrenan dos jóvenes pero históricos, los hermanos Liu, de madre húngara y padre chino que en los Juegos Olímpicos de Pyongyang ganaron la medalla de oro en 5.000 metros patinaje en pista corta, la primera en la historia del país. Curling o hockey hielo son otros de los deportes que se practican.

Por el parque pasan cada tarde centenares de deportistas y de niños dispuestos a aprender otros de los deportes del club, como el esgrima (el país logró cuatro medallas en Río 2016), la lucha libre, la gimnasia, el atletismo, el ciclismo o incluso el piragüismo (tres medallas en los últimos Juegos). "Es un barrio humilde a las afueras de Budapest, alejado del centro", sintetiza Delgado. Pero el primer equipo de Sergei Rebrov prefiere "la soledad de las mañanas. El ambiente es familiar, pero a primera hora hay más calma y es mejor", relata Albert Bosch, ayudante del técnico ucranio.

Los hermanos Liu.

De hecho, el proyecto del Ferencvaros es más ambicioso. "El club está construyendo otra ciudad deportiva para diferenciar fútbol de otros deportes pero ahora mismo el proyecto está parado. Rebrov comentó que quería arreglar la ciudad deportiva cuando llegó. Ahora tenemos cuatro campos de césped natural y dos de césped artificial. Podemos ir cambiando de campo en función del estado del césped. Este año hemos creado un filial, porque solo teníamos un Sub-19".