REAL MADRID

Las razones por las que Zidane está tocado en este momento

Los malos resultados, el bajo rendimiento de la gran mayoría de los jugadores, la pérdida de la sonrisa... El francés vive su peor momento en el Madrid.

Casi dos meses y medio después de que empezara la temporada, el Real Madrid anda muy delicado y Zidane se ha quedado en el centro de todos los debates. El técnico, que ha perdido la unanimidad en la directiva, el vestuario y la grada, viene generando dudas por su gestión y los resultados del equipo, que este martes cayó con estrépito ante el Shakhtar. Varios son los motivos que le dejan en entredicho.

La clasificación en Liga y Champions

El saldo de este Madrid es de siete victorias (46,66%), tres empates (20%) y cinco derrotas (33,33%), unos registros que le tienen cuarto en Liga y asomado al abismo en la Champions, donde podría verse fuera de los octavos por primera vez en su historia. La ayuda del Inter de Lukaku le permite depender de sí mismo en la última jornada, pero eso no hace olvidar que lleva caminando por el filo más tiempo del recomendable.

Sin poder en las dos áreas

Pocas cosas resumen mejor las debilidades blancas que sus datos de goles a favor y en contra: 25-21. Zidane no encuentra la pólvora, lo que se refleja en un pobre promedio de 1,66 tantos marcados por partido, y tampoco ha conseguido mantener el blindaje que le llevó entre junio y julio a levantar la Liga, sufriendo ahora una media de 1,4 goles por partido.

El estado de los futbolistas

Por la ausencia de pretemporada, un mal común a todas las plantillas, por las lesiones (Hazard, Ramos, Fede...) o por la falta de continuidad, son amplia mayoría los jugadores envueltos en una crisis de confianza y rendimiento. Un ejemplo es Asensio, al que Zidane le tiene mucha fe pero, pese a sus 9 titularidades en los 13 partidos en los que ha estado apto físicamente, no ha aportado ningún gol o asistencia. Otro es Vinicius, al que el técnico parece haberle apagado la chispa, pese a lo cual es el segundo pichichi madridista, empatado con Ramos y Fede en tres dianas. Además, fichajes con apuestas económicas detrás muy importantes, como Militao y sus 50 millones o Jovic y sus 60, tampoco han demostrado su valía bajo el mando de ZZ.

Gestión de los recursos

En el club, como recientemente también en el vestuario, no entienden con frecuencia decisiones de Zidane. Sin ir más lejos, la suplencia en Kiev de Casemiro, que estaba apercibido pero se entiende siempre necesario cuando hay en juego tanto. O como su política de cambios, también retratada en Ucrania: mientras Castro realizó la segunda y la tercera sustitución (la primera, antes del descanso, había sido por lesión) con 1-0 y dominando con claridad, el francés esperó hasta el 77' para dar entrada a Isco, Mariano y Vinicius. Además, no agotó el cupo de cinco cambios, algo que no se comprendió por el marcador y por las exigencias del calendario. Y ya se ha vuelto costumbre: en Champions no ha pasado de tres cambios en cada jornada y en Liga empleó los cinco en cuatro ocasiones... pero en tres de ellas con lesionados de por medio.

Mayor tensión de cara al público

Otro factor es el apagón en el ánimo de Zidane. Se admite como lógico porque a toda persona le pasaría factura una mala racha como la que atraviesa, pero también se advierte que su sonrisa y su temple ante los medios, desde donde proyecta su imagen a la afición, no son los que antaño le convertían en alguien diferente, capaz de representar y defender a la institución como nadie...