RACING DE SANTANDER - BARAKALDO

El Barakaldo examina la jerarquía del Racing en el grupo

Rozada va a tirar de Cejudo y de Soko para llegar más a menudo al área rival y es muy probable que vuelva a cambiar el esquema con el que inicie el duelo

El Barakaldo examina la jerarquía del Racing en el grupo
Nacho Cubero DIARIO AS

El fútbol del Racing está muy lejos, en cuanto a calidad y mando en los partidos, de lo que se le supone. Incluso da la sensación de estar buscando su auténtica identidad. Los resultados, en cambio son, por la entidad de los rivales, aceptables después de haber ganado al primero y al tercero de la tabla. Peor es lo del Barakaldo, que no tiene ni lo uno ni lo otro. Ni juego ni resultados. Y con una endeblez atrás impropia de esa plantilla y de un entrenador, Aitor Larrazabal, que en sus dos anteriores campañas en Lasesarre destacó precisamente por la solidez defensiva. Los dos se juegan mucho esta tarde en El Sardinero.

Javi Rozada parece consciente de que la credibilidad de su proyecto entre los racinguistas pasa por empezar a mandar en los partidos. A la parroquia de El Sardinero, aunque cada uno desde su casa, le cuesta soportar ver a su equipo jugar a remolque en Segunda B y los mensajes que el ovetense ha mandado esta semana a sus jugadores, tanto en los entrenamientos como en las charlas (ayer les dio una en tres tandas, agrupados por líneas), fueron en ese sentido. Quiere un Racing que juegue en campo rival, que presione alto y que llegue mucho más al área de lo que lo hizo, por ejemplo en Laredo. Para ello es más que probable que retoque seriamente su equipo. En el dibujo, más cerca del 4-1-4-1 que de repetir los dos puntas inamovibles hasta ahora, y en la elección de futbolistas, con la entrada de Soko y Cejudo en el once inicial.

Pablo Torre, Álvaro Cejudo y Bustos, probablemente los tres futbolistas con más talento del equipo, coincidieron en el once inicial ante el Portugalete y lo volverán a hacer hoy, pero el plan es muy diferente. Entonces el asturiano fue carrilero y el cordobés delantero y se demostró que no son ni carrilero ni delantero. Hoy, en cambio, todo será más natural, Bustos será extremo y Cejudo se coordinará la media punta y el volante ofensivo con Pablo Torre. A los tres les va como un guante el puesto que tienen asignado. Patrick Soko, por su parte, parece haber olido su titularidad y en las sesiones de la semana ha transmitido una confianza en sí mismo que se venía echando de menos.

Con el arsenal ofensivo que Rozada va a disponer de inicio parece probable que el Racing sea un equipo peligroso cerca del área rival..., si logra llevar el balón hasta allí. La salida de balón desde el fondo viene siendo una asignatura pendiente y a buen seguro que los fabriles no lo van a poner fácil y exigirán a los verdiblancos mejorar sus apoyos. La compenetración de Cejudo y Torre, descolgándose, con Íñigo puede ser fundamental.

Una faceta en la que el Racing hasta ahora no ha sufrido, la del juego aéreo, puede estar más comprometida si no juegan, como parece, el lesionado Figueras, Villapalos, Nana y Cedric, cuatro de los más altos del equipo. En el Barakaldo, que siempre ha jugado 4-4-2, no se puede descartar que Larrazabal juegue con tres centrales. El míster aurinegro podría sacrificar a uno de sus puntas para meter al veterano Jose Picón atrás. Picón es uno de los tres exracinguistas, junto a Miguel Gándara y Pablo Goñi, que estará hoy en la lista baracaldesa. Los tres posaron para AS esta semana delante de los Campos de Sport de El Sardinero.

Ficha y posibles onces titulares

Racing: Iván Crespo; Ceballos, Matic, Óscar Gil, Maynau; Íñigo; Soko, Cejudo, Pablo Torre, Bustos; y Balboa. Suplentes: Lucas Díaz, Mantilla, Villapalos, Nana, Benktib, Martín Solar, Camus, Cedric, Siverio y Jon Ander.

Barakaldo: Rabanillo; Estrada, Vargas, Julen López, Iriondo; Carles Marc, Alain Ribeiro, Jurgi, Seguín; Obolskii y Jurado. Suplentes: Oleaga, Picón, Gándara, Bengoetxea, Guerrero, Urkiza, Aparicio, Pitu y Goñi.

Árbitro: Baiges Dones (Comité aragonés)

El Sardinero. El partido se jugará a puerta cerrada por decisión del Gobierno de Cantabria.