FÚTBOL INTERNACIONAL

Indignación interista por la humillación de Conte a Eriksen

El danés salió en el minuto 86 con el 2-0 en el marcador y el partido visto para sentencia. Un nuevo episodio en la "pelea" entre el entrenador y el centrocampista.

Indignación interista por la humillación de Conte a Eriksen
INA FASSBENDER Pool via REUTERS

La derrota ante el Real Madrid en Champions League, dejó varios frentes abiertos en el Inter de Milán. El primero y más obvio es la complicada situación que tienen los nerazzurri para pasar a los octavos de final de la máxima competición europea. Los italianos ocupan la última posición del grupo B con dos puntos, mientras que Shakhtar, Madrid y Gladbach tienen cuatro, siete y ocho respectivamente. Para continuar en la Champions deberán ganar sus dos partidos y esperar dos pinchazos de los alemanes o de los de Zidane.

Pero no solo la derrota y la última posición cabrearon a la afición interista, sino que los seguidores nerazzurri no entendieron la decisión de Conte de meter a un jugador de la calidad de Eriksen en el minuto 86 del partido y con el 0-2 en el marcador. La Gazzetta dello Sport recoge el enfado de los seguidores que vieron como el entrenador no apostó por un jugador que puede llegar a ser diferencial para salvar un partido que dejaba al Inter con pie y medio fuera de los octavos.

Este feo gesto de Conte a Eriksen está muy lejos de ser nuevo. El entrenador y el danés llevan semanas protagonizando desencuentros y cruzando declaraciones. Eriksen ha aprovechado los parones de selección para mostrar su descontento. Primeramente en octubre declaró que no esperaba sentarse en el banquillo todo el otoño, que no era su intención y que esperaba que tampoco fuese la del club o la del entrenador. Añadió además un contundente "Estoy feliz cada vez que vengo a la Selección porque al menos y aquí sí juego".

Ya en noviembre, en un nuevo parón con la selección danesa, comentó en una televisión local que el Inter no es lo que había soñado y que "hay mucha gente a la que le gustaría verme jugar y yo me veo jugando. El entrenador tiene una idea diferente y yo, como jugador, la respeto". Estas palabras encontraron la respuesta de Conte que quiso zanjar el tema objetando que el danés tuvo "muchas oportunidades, más que otros" y que él elige siempre lo mejor para el club.

El consejero delegado del club, Beppe Marotta, le abrió la puerta de salida hace tan solo unos días, declarando que en el momento adecuado hablarán y que no es partidario de retener a un jugador si este quiere irse. El primer contacto de una posible salida fue con el Paris Saint-Germain en un intercambio con Paredes, tal y como informó La Gazzetta dello Sport. Las negociaciones no llegaron a buen puerto por desavenencias con el sueldo del argentino y por la pérdida del interés parisino.

En los últimos días Calcio Mercato informó sobre un posible interés del Real Madrid, quien estuvo interesado en su fichaje cuando jugaba en el Tottenham, en forma de intercambio por Isco, el cual no pasa su mejor etapa como blanco.

La realidad es que Eriksen a sus 28 años y tras haber dado un gran nivel en la Premier League está teniendo un papel residual en un Inter al que las cosas no le van tan bien, a su complicada situación en Europa se le junta el quinto puesto en liga con cuatro victorias en ocho partidos. El danés se ha quedado sin jugar en tres partidos de Serie A, incluidos los dos últimos, y las tres veces que fue titular fue sustituido a los 60 minutos. En total ha disputado 305 minutos, 211 en liga y 94 en Champions y a pesar de que no ha marcado ni asistido, ya son muchos los aficionados que reclaman un rol más importante para el que fuera su fichaje estrella hace menos de un año. Más aún cuando Conte está cerca de firmar un nuevo batacazo europeo tras quedar tercero el año pasado en el grupo en el que se enfrentó con el Barcelona y el Borussia Dortmund.

El futuro del jugador es incierto pero parece difícil que la situación continúe así mucho más tiempo. No solo porque al Inter de Conte no le están saliendo las cosas, sino porque el cruce de declaraciones entre Conte y Eriksen puede acabar afectando al vestuario. El futuro dirá si la solución es una reconciliación o una salida del jugador.