JUVENTUS-FERENCVAROS

Cristiano premió a Myrto Uzuni pese a haberle imitado

El jugador albanés jugó con fuego al marcar el 0-1 y festejarlo imitando la celebración de su ídolo. Cristiano respondió con un golazo, pero después accedió a entregarle la camiseta.

Myrto Uzuni celebró su gol imitando a Cristiano.
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Mucho se había hablado en la previa del gesto que tuvo Cristiano hacia el jugador del Ferencvaros Marcel Heister en el partido de ida de la Champions. El jugador del conjunto húngaro contó que el delantero portugués no quiso darle su camiseta al finalizar el partido, ya que no logró marcar durante el encuentro. "Simplemente se despidió con desdén cuando le pregunté por el intercambio de su camiseta. Tal vez sea porque no marcó un gol contra nosotros", explicó el central alemán. La historia había corrido como la pólvora en las horas previas al partido de vuelta en Turín y planeó aún más cuando Myrto Uzuni adelantó a los húngaros en el minuto 19.

Urzuni celebró el gol imitando a Cristiano, pero después el portugués le entregó su camiseta.

El extremo albanés de 25 años coronó una jugada de contra adelantándose a la defensa y, nada más marcar, corrió hacia el córner para cumplir su promesa. Había explicado a sus cercanos que si conseguía embocar, celebraría el gol como su ídolo, como Cristiano. Dicho y hecho. Carrera, salto, giró en el aire y "¡siuuuuu!". Algún compañero corrió a abrazarle absorto, era como prender una mecha. Se había atrevido a provocar a Cristiano en su propia casa y, claro, el portugués no estaría al corriente de que era el sueño de su vida, imitar a su ídolo.

Pero Cristiano no mostró rencor, al menos en parte. Se lo tomó deportivamente. Con su equipo atascado, en el 35' descargó un zurdazo contundente que se coló junto a la base del poste de la portería húngara. Era el empate, pero no hubo carrera, ni salto, solamente brazos al aire y de regreso a campo propio para reiniciar el partido, a la espera de la remontada. 

Cristiano lo siguió intentando, en la segunda parte tuvo una inmejorable a pase filtrado por Morata, pero le falló el último esfuerzo. Afortunadamente, el madrileño sí acertó sobre el tiempo y se salvaron los muebles. Había expectación con ver qué pasaría al final del partido, si esta vez Cristiano intercambiaría su camiseta con Heister o algún otro. Pero el receptor del trofeo fue el que jugó con fuego. Myrto Uzuni vivía la noche de su vida y, ya puestos, qué había que perder. Se acercó a Cristiano y le pidió su camiseta. El portugués, había hecho propósito de enmienda, no vaciló, sonrió y entendió perfectamente la situación. Urzuni se llevó su premio, pese a jugar con fuego.