CD LAREDO

De Peredo a Peredo, treinta años sin fútbol de Segunda B en Laredo

La Segunda B se despidió de San Lorenzo en 1990 con la expulsión de Felipe Peredo, su hijo Felipe jugó el sábado en la vuelta de la categoría a Laredo

De Peredo a Peredo, treinta años sin fútbol de Segunda B en Laredo
Familia Peredo AS

El 20 de mayo de 1990, el último partido en Segunda B del Club Deportivo Laredo en su estadio en el siglo XX acabó con victoria pejina, 3-2 frente al Mollerussa, y con una última acción, en el 94', la expulsión de Felipe Peredo. El pasado sábado, 30 años, 5 meses y 4 días más tarde, casi como si fuera una condena, el fútbol de la categoría de bronce regresó a San Lorenzo con el Laredo-Barakaldo. En la alineación titular laredana, con el 5 en la espalda, estuvo Felipe Peredo, el hijo de aquel Felipe Peredo de los noventa. La expulsión de aquella tarde impidió a Peredo jugar la última jornada, en Binéfar, donde aquel Laredo entrenado por Venancio se jugaba la permanencia. Una victoria ante un equipo que no se jugaba nada le hubiera dado la salvación, pero pese a la pólvora que tenía arriba con Javi Seña y Julio Engonga, no pudo pasar del empate a cero.

Casi como una justicia poética familiar, ya la semana anterior en el partido que jugó el Charles en Amorebieta, en la primera jornada, Peredo, el hijo, claro, marcó el único gol pejino, con un gran trallazo desde fuera del área que se coló junto a la cepa del poste derecho de la portería de los azules, pese a los intentos de Saizar, el portero vasco, que recuperó el balón nada más cruzar la línea. Fue un gol fantasma, pero fue gol. De Felipe Peredo.

Los Peredo no solo son, o han sido, jugadores del Club Deportivo Laredo, sino que son laredanos de pura cepa y para ellos jugar con el Charles en Segunda B es muy especial, como reconocía en 'SER Deportivos Cantabria' Felipe Peredo hijo: "ya era hora que el Laredo regresara a Segunda B y para alguien como yo, de Laredo y con cariño al club, hace que esté muy ilusionado con este ascenso. Ahora lo que queremos es competir y que nuestra afición, que es fundamental para nosotros, disfrute con nosotros en esta categoría". Felipe Peredo juega como centrocampista, con un papel netamente defensivo, exactamente igual que el que tenía su padre hace tres décadas.