BARCELONA - REAL MADRID

El VAR del Clásico reabre el debate de los agarrones

Tras una temporada obviando los agarrones, desde el VOR se volvió a entrar en uno y fue en el Barcelona-Real Madrid. Sólo se han pitado seis a instancias del videoarbitraje en tres años.

El VAR del Clásico reabre el debate de los agarrones
ALBERT GEA REUTERS

Velasco Carballo, presidente de los árbitros, siempre ha dicho que a lo largo de cada temporada hay tres momentos calientes. Y ahora, LaLiga atraviesa uno de ellos. El ambiente llegaba caldeado al Clásico por las protestas del Valencia contra esta herramienta y las del Betis (la expulsión a Emerson y la mano de Bartra contra el Madrid y el fuera de juego y agarrón en el que se vio envuelto Sanabria ante la Real Sociedad) y ha culminado con el penalti de Lenglet sobre Ramos por agarrón. Un tipo de acción en la que raramente ha entrado el VAR. Pero el haberlo hecho en un Barcelona-Madrid podría suponer que se reabra la veda.

Hasta la fecha, solo se habían señalado con anterioridad cinco penaltis por agarrón a instancias del VAR tras dos temporadas y el inicio de esta. La mayoría fueron en la 18-19: en el Alavés-Espanyol (lo cometió Laguardia, aunque se parecía más a un placaje), Eibar-Athletic (agarrón/placaje de Íñigo Martínez sobre Enrich), en el Getafe-Valencia (agarrón clamoroso de Bruno sobre Gameiro) y el Rayo-Real Madrid (de Vallejo sobre Javi Guerra). En la 19-20 solo en el Eibar-Athletic, cuando Prieto Iglesias, tras revisarlo durante mucho tiempo, concedió el agarrón de Dani García a Escalante. Durante estos años se han sucedido varios agarrones en las áreas y Velasco Carballo fue preguntado en numerosas ocasiones por qué no se entraba. Él siempre apuntaba al criterio de lo "clamoroso" y que en la mayoría de casos la falta es recíproca. Algo en lo que entraba la imagen que se dio la semana pasada en el Villamarín, cuando Sanabria se acercó a Estrada Fernández con la camiseta rota por un agarrón de Le Normand. Iglesias Villanueva, desde el VOR, sí tomó la iniciativa de llamar su compañero al monitor, pero este decidió no concederlo ya que apreció falta previa de Sanabria.

Aquella intervención del Villamarín, aunque no culminase con penalti, junto con la del Clásico, puede que suponga que se abra la veda a este tipo de acciones, que se trataron de obviar durante la pasada temporada (en la que el propio CTA indicó que fue en la que se cometieron menos errores en toda la historia del arbitraje español). El penalti, que ha estado marcado en los últimos años por las manos, podría encontrarse con un nuevo escenario, el de los agarrones. Situación que se da en cada jugada a balón parado en todos los partidos. Los trencillas y el propio Comité se encontrarán con la encrucijada y la crítica si no entran en otros similares mientras si lo han hecho en un partido entre Barcelona y Real Madrid. El riesgo del agravio comparativo. Por qué a los grandes sí y los otros no... Aunque el historial, anteriormente enumerado, demuestre que solo ha sucedido en una ocasión.

Esta temporada, en la circular previa al arranque liguero, el propio Comité pedía a sus trencillas más cuidado a la hora de señalar penaltis: "Se observa como los participantes en el juego, conociendo la existencia del VAR, utilizan algunos contactos para caer y permanecer en el césped a la espera que el VAR recomiende al árbitro una revisión".

Los Clásicos, a pesar de ser encuentros de alta tensión y de los que se magnifica todo lo que ambos clubes conllevan, sólo han vivido dos intervenciones de VAR en tres temporadas. Es decir, solo se ha usado el salvavidas en dos ocasiones para corregir un error claro y manifiesto. La primera vez fue en 2018 para señalar un penalti de Varane sobre Luis Suárez. La segunda, el agarrón de Lenglet a Ramos. Lo que supone la primera intervención del VAR esta temporada en un partido del Barcelona y que ha caído en su contra. Respecto al balance del Madrid es la tercera, siendo todas a su favor.