ESPANYOL

Keidi Bare se hace esperar

El albanés, el fichaje más caro del Espanyol 2020-21, aún no ha sido titular. Mucho más tardó en el Málaga, a donde llegó con una ejemplar sanción desde el Atlético.

Keidi Bare, en un entrenamiento del Espanyol
Carlos MIra RCDE

A cuatro minutos, los que disputó en la Nova Creu Alta de Sabadell para defender el 0-1 que acababa de instaurar Nico Melamed, se reduce la presencia de Keidi Bare en el Espanyol. El fichaje más caro del verano en el club perico, que abonó por él dos millones (fijos, más variables) se está haciendo esperar.

Todo indica -así lo dejó entrever Vicente Moreno- que regresará a la convocatoria para el partido de este domingo ante el Tenerife, pero se acaba de perder dos consecutivos, frente a Rayo Vallecano y Mirandés, por las molestias que arrastraba tras haber jugado con Albania, en Kazajistán y Lituania. Su puesta a punto se antoja fundamental para un Espanyol que, como el resto de equipos en Segunda, afronta cinco partidos en apenas 15 días, y que ya va a por el tercero. No debe demorarse mucho una primera titularidad que sí le costó horrores alcanzar en el Málaga, hace dos temporadas, por lo que a paciencia ya pocos le ganarán.

En aquella ocasión, también llegó a jugar testimonialmente en el primer tramo del curso, concretamente un minuto ante el Sporting de Gijón el 11 de noviembre de 2018, pero no sería hasta el 13 de enero de 2019, con la visita a La Romareda, cuando actuaría de inicio, para seguir ya con asiduidad el resto de la campaña. Bien es cierto que en ese compás de espera sí fue jugando en Segunda B con el Malagueño, el filial de los boquerones.

No en vano, en la categoría de bronce había también culminado la temporada anterior Keidi Bare, en el Atlético de Madrid B, en el último de sus cinco años como colchonero, en los que llegó a debutar con el equipo de Diego Simeone. Y al Málaga llegaba con un lastre importante: la sanción de nueve partidos que le impuso la Federación y que supuso su agria despedida del club rojiblanco.

Los hechos se remontan al 15 de abril de 2018, cuando el mediocentro fue expulsado en el minuto 14 de un Atlético B-Fabril por doble amarilla. La primera, por protestar al árbitro. La segunda, por insultarlo. Y Gallego Gambín, que así se llamaba el colegiado, hizo constar en acta nuevas intimidaciones tras mostrarle la roja y de nuevo al descanso, cuando Keidi le esperó en el túnel de vestuarios.

El ahora jugador del Espanyol reconocería tiempo después que lo que vino después fueron los peores momentos de su carrera. Como para sufrir ahora con una titularidad que se está haciendo esperar, pero que llegará más pronto que tarde.