VALENCIA

El Valencia encajó gol antes del minuto 20 en cinco partidos

Las estadísticas del Elche-Valencia evidencian la bipolaridad blanquinegra, que sumó su tercera derrota consecutiva

Diakhaby, Jaume, Lato y Gayà, tras el primer gol del Elche.
FITO GONZALEZ DIARIO AS

El Valencia está tropezando en la misma piedra desde que comenzara la temporada. Más allá del empastre en el que habita el club, causa de la mayoría de males, los de Gracia cometieron en el Martínez Valero contra el Elche el mismo pecado que ante Levante, Celta, Betis y Villarreal. El Valencia volvió a encajar un gol antes del minuto 20 de partido y de nuevo tuvo que ir a remolque, circunstancia que hasta la fecha solo le fue benévola contra el Levante.

La Liga comenzó para el Valencia con un aviso para navegantes al que aún no han encontrado solución. Morales adelantó al Levante en Mestalla en el primer minuto de partido. Así, en partidos posteriores, Aspas adelantó al Celta en el minuto 13; Canales al Betis en el 19; Paco Alcácer de penalti al Villarreal en el 6 y Josan al Elche en el 19’. Así el Valencia, salvo en el partido contra la Real Sociedad y el Huesca, siempre fue por detrás en el marcador a las primeras de cambio de los partidos.

Gracia dijo en la sala de prensa del Martínez Valero: “No tengo respuestas para lo que nos pasa en las primeras partes”. Carlos Soler fue más contundente: “Hemos tirado a la basura el partido en la primera mitad”. Las dos caras que ofreció el Valencia en Elche fueron causa de la puesta en escena, la intensidad y voluntad de ganar, con la que salió el equipo a jugar cada uno de los periodos. El Valencia salió a jugar el partido con talante de que no pasara nada y lo que sucedieron fueron los goles de Josan y Fidel y cuando quiso reaccionar, fue incapaz.

Las estadísticas evidencian la bipolaridad blanquinegra: un remate a portería en la primera mitad, por 13 en la segunda; un 40,9% de duelos ganados (18) antes del descanso, por un 53,8% (28) tras el paso por vestuarios; un 42,5% de posesión, por un 67,2%; dos centros al área, por siete; ningún saque de esquina, por siete en la segunda mitad; incluso la intensidad se refleja en las faltas cometidas: dos en la primera mitad, seis en la segunda. El Elche tras el paso por vestuarios ni tan siquiera disparó a portería. En verdad la efectivad ilicitana fue mayúscula: tres remates en total, dos goles.